Las tres claves que hacen que la variante Delta sea la más peligrosa

Las tres claves que hacen que la variante Delta sea la más peligrosa

Las mutaciones que presenta la hacen más apta para invadir, multiplicarse y escapar de la respuesta inmune. Sin embargo, no hay evidencias que aseguren que sea más fuerte contra las vacunas.

MDZ Sociedad

MDZ Sociedad

La variante Delta de coronavirus, descubierta en la India en octubre de 2020, se convirtió rápidamente en la que más preocupación genera en la comunidad científica. No solo se expandió a 96 países, sino que además es la dominante en varios de ellos.

Pero, ¿qué la hace tan peligrosa? Si bien los estudios realizados hasta el momento marcan que las vacunas son eficaces contra esa cepa, se determinó que tiene un conjunto de mejoras genéticas que facilitan su propagación y el ingreso en el cuerpo humano. Además, los parámetros de vacunación y el mayor cuidado y uso de medidas de prevención, aumentan o disminuyen la transmisión de la variante.

El bioinformático Tulio de Oliveira, director del laboratorio Krisp de la Universidad KwaZulu-Natal en Sudáfrica, presentó un informe marcando las características principales de esta cepa, y comentó que “es más transmisible y es más probable que reinfecte a las personas que ya se han enfermado con otras cepas, pero aún no hay pruebas claras de si la delta causa una enfermedad más grave o si escapa a la protección que brindan las vacunas. Además, enumeró las tres mutaciones relevantes de la variante delta:

La primera es que el virus encontró la forma de invadir las células de manera más eficiente. La espiga del virus, conocida como proteína S, abre la célula y permite la invasión del coronavirus. Una vez dentro, comienza a multiplicarse.

La variante Delta muestra dos mutaciones en la espiga, llamadas con códigos L452R y T478K. Esas denominaciones nacen del tipo de aminoácido que existía, la ubicación y el nuevo aminoácido que lo reemplazó.  Los cambios de la R por la L en  la posición 452 y de la K por la T en la 478 resultaron “ventajosos” para el virus porque le permite adherirse mejor a la célula. Esto permite no solo ser más eficiente en la invasión, sino también tener una tendencia a aumentar la carga viral, lo que se traduce en mayor cantidad de virus que se esparce al estornudar y toser.

La segunda ventaja está relacionada con su activación. Una vez invadida la célula humana, el virus entra en funcionamiento cuando la furina, una enzima del cuerpo,  corta la espiga. Una parte de esta se adhiere a la célula y la otra se fusiona con su membrana, iniciando la producción de más virus. La variante Delta tiene una mutación en ese comportamiento, llamada P681R.

Esa mutación hace que la fusión sea más rápida, y se da no solo en la Delta, sino también en la Alfa, del Reino Unido, y en algunos casos en la Gamma, de Brasil.

De hecho, se estima que esa relación espiga-furina, fue clave para que el virus pasara de los animales a los humanos. El mecanismo del Sars-CoV-2 muestra ser distinto de otros tipos de coronavirus, lo que lleva a algunos científicos a creer que es un virus mutado en laboratorio para ser más eficaz con los humanos.

Por último, la variante Delta muestra una capacidad para escapar a los anticuerpos. Las mutaciones de esta cepa dificultan al sistema defensivo identificarla. De hecho, ya hay evidencia de que los anticuerpos de la variante Beta, de Sudáfrica no son del todo eficaces contra Delta.  Sin embargo, no hay pruebas de que sea capaz de escapar de la respuesta inmune generada por las vacunas.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?