Cómo saber si son originales o truchos los barbijos del Conicet
La Policía desarticuló una banda que fabricaba barbijos ATOM PROTECT apócrifos. Los últimos meses ante el incremento de casos de COVID muchos decidieron invertir en elementos de protección para evitar el contagio de coronavirus. La alta demanda del producto hizo que muchos vieran la "oportunidad" y encontraran en la falsificación de estos barbijos el negocio de sus vidas.
El Atom Protect conocido popularmente como “barbijo de Conicet” es una mascarilla antiviral que fue desarrollada junto a la Universidad de San Martín y fabricada por la empresa Kovi SRL. Según sus fabricantes tiene la capacidad para filtrar el coronavirus, hongos y bacterias con el simple contacto y con una eficacia superior al 97%.
Hace unos meses comenzó a circular la advertencia de la empresa fabricante ya que, en algunas ciudades habían detectado tapabocas apócrifos cuyo costo era similar que los originales. Uno de los peligros de comprar un tapaboca adulterado es que el producto no cuenta con las barreras de protección originales, en especial en el tratamiento específico de la tela contra el coronavirus.
Recomendaciones a tener en cuenta a la hora de adquirir el producto:
- Adquirirlos en el sitio oficial de la marca o farmacias autorizadas.
- Hay dos versiones disponibles, el más conocido es de color lila por fuera con estampa en gris oscuro y el otro es una edición limitada en color negro. El interior varía en colores verdes con o sin estampa. Los tapabocas adulterados varían en las tonalidades, tamaño y textura.
- Elástico: tiene que ser redondo o plano.
- Color: el tapaboca celeste con estampa azul o el lila con estampa azul ya no se fabrican más, sin embargo, en algunas farmacias puede haber stock de estos productos.
- Envoltorios individuales y transparentes sellados: los originales se venden con envoltorios donde figuran las características e instrucciones de uso. Los falsos suelen ser vendidos sueltos o en envoltorios de plástico comunes.
- Precio: en Internet puede variar. En algunos casos los falsos se llegan a vender al doble del valor original.