Murió Horacio González, sociólogo, escritor y ex director de la Biblioteca Nacional

Murió Horacio González, sociólogo, escritor y ex director de la Biblioteca Nacional

Con su fallecimiento se va una de las figuras que marcó época dentro del campo intelectual argentino. Sus colegas lo destacan por las intervenciones en los grandes debates, su identificable prosa y la visión siempre atenta a las vicisitudes del campo popular. Un referente de la sociología argentina.

MDZ Sociedad

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Horacio González -sociólogo, escritor y ex director de la Biblioteca Nacional- falleció este martes. Así lo informó su entorno después de varias semanas en que la salud del referente había generado preocupación. Tenía 77 años y hace poco más de un mes se había contagiado de coronavirus.

Quienes lo han leído no podrán dejar de preguntarse qué palabras, qué expresiones de su prosa -tan llena de iluminaciones como de pasajes intrincados- habría utilizado el intelectual para describir el tramo final de su experiencia. 

Y es que González se animó a pensarlo todo. Escribió sobre literatura, sobre el peronismo, sobre la prensa, sobre sus viajes en taxi. Con su partida se esfuma una de las brújulas en los debates del campo intelectual argentino de los últimos años.

Trayectoria

González nació en Buenos Aires en 1944. Desde muy joven combinó el mundo académico con la participación política. Así fue elegido presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires a fines de la década de 1960.

Su título era de sociólogo (UBA), con un doctorado en Ciencias Sociales (Universidad de San Pablo). La parábola de su pensamiento se extendió hacia la literatura y los diversos cruces de la política.

Entre 1968 y 1972 se integró a las Cátedras Nacionales, colaborando con uno de los espacios desde los que se resistió a la dictadura. Fue profesor titular en la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Rosario y en la Facultad Libre de Rosario, entre otras.

Muchos de sus alumnos recuerdan que el 19 de diciembre de 2001, en medio de las revueltas que sacudían al país, dio una clase abierta en la que propuso "participar de este momento histórico" desde el lugar que cada uno creyera oportuno.

Entre polémicas e intercambios -son recordadas sus calientes discusiones con Rodolfo Fogwill-; mechando visitas a la TV y artículos de prensa, González fue construyendo su propia versión arquetípica del intelectual gramsciano, para regocijo de algunos e indignación de otros. 

Entre 2005 y 2015 fue director de la Biblioteca Nacional, y su paso por esa institución dejó una marca que muchos recuerdan. Entre 2008 y 2019 participó de espacios como Carta Abierta, un ámbito de apoyo al kirchnerismo que pretendía hacer un aporte al análisis coyuntural a través de la elaboración teórica. Desde hace mucho su pareja era la filósofa y cantante Liliana Herrero

González deja una obra profusa. Publicó, entre otros libros, Las multitudes argentinas, Restos Pampeanos y Filosofía de la conspiración.

Militó en el peronismo de izquierda. Ganó algunos debates, perdió otros. Pero aún en las derrotas, le gustaba recordar a la batalla de las Termópilas y a Leónidas, el espartano, al que le hacía decir: "tal vez perdamos, sí. Pero en un futuro lejano, cuando hayan pasado los años, muchos desearán haber luchado hombro a hombro junto a nosotros". 

Ahora González no está. Y su ausencia no pasará desapercibida ni para sus apólogos ni para sus detractores. A él le hubiese gustado quedar por enésima vez en medio del debate.

 

Repercusiones

A medida que la noticia se difundía, figuras de la política y la cultura argentina expresaron su sentimiento. Una de las primeras fue la vicepresidenta Cristina Fernández.

El Jefe de Gabinete Santiago Cafiero también reaccionó rápidamente:

Y también dijeron lo suyo Daniel Filmus y Alejandro Grimson, entre otros.

 

Horacio González fue una de las figuras del campo intelectual kirchnerista.

 

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