Emigraron con la crisis del 2001, volvieron y hoy deciden irse nuevamente

Emigraron con la crisis del 2001, volvieron y hoy deciden irse nuevamente

La crisis del 2001 expulsó a cientos de argentinos del país. Hoy la situación se repite y son cada vez más las familias que deciden emigrar buscando nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

La familia mendocina emigró en el 2001 debido a la crisis, falta de oportunidades y la inseguridad que había en Argentina en ese momento. Luego de unos años decidieron retornar a nuestro país y hoy parte de esa familia regresa a Europa en busca de un futuro mejor.

Tamara Villaplana es profesora de Educación física y mamá de 4 hijos (Sebastián, Nahuel, Daniela y Gonzalo). En abril del 2001, antes del estallido social que tuvo lugar en nuestro país decidió irse, junto a sus hijos y su marido, a la ciudad de Gijón en España.

La resolución de emigrar no fue fácil y en ese momento,  luego de analizar beneficios y riesgos, aciertos y fracasos durante un año, tomaron la decisión de armar las valijas buscando una vida mejor y más estable para la familia dejando de lado los sueños y proyectos fallidos que tenían en Argentina.

“Mi situación laboral era solo de un cargo de escuela primaria, con 4 hijos que mantener, educar y proporcionar todo tipo de insumos, además del escaso tiempo de ocio y disfrute familiar que muchas veces se sacrifica”, dijo Tamara.

Su marido, Roberto Frugoni, emigró primero debido a que era entrenador internacional de voleibol y en ese momento surgió la posibilidad de trabajar en la ciudad de Gijón, Asturias, para el Club Voleibol la calzada. Tamara con sus hijos llegó unas semanas después y consiguió trabajo dando clases de gimnasia de mantenimiento, entrenando equipos menores y también con la segunda división femenina de voleibol del mismo club.

El matrimonio no tuvo dificultades para adaptarse al viejo continente y pudieron formar vínculos que mantienen hasta el día de hoy a la distancia. Entre las ventajas que mencionan está la educación a la que pudieron acceder sus hijos, quienes en ese momento, cursaban la escuela primaria y secundaria. 

En cuanto a la inserción laboral mencionó que las posibilidades aumentan a partir de la obtención de un título universitario o terciario. En su caso y el de su marido, las oportunidades fueron varias y ambos pudieron desarrollarse profesionalmente teniendo un nivel de vida óptimo que contemplara sus espacios de ocio y dedicación familiar. “Trabajamos mucho pero teníamos tiempo para realizar actividades con nuestros hijos y amigos” dijo Tamara. 

Luego de unos años, nuestros hijos mayores, decidieron volver a Argentina. Primero migró Sebastián con 19 años y luego Daniela dos años después.  “Se nos hizo muy difícil estar lejos de ellos y el embarazo de mi hija nos hizo replantearnos la posibilidad de volver a Argentina” destacó Tamara quien decidió junto a Roberto, Nahuel y Gonzalo, armar nuevamente las valijas y retornar al país.

Hoy la historia se vuelve a repetir y es Nahuel, quien decide emigrar nuevamente a España junto a su esposa y el pequeño Luciano que actualmente tiene 3 años. Nahuel recordó: “Yo era muy chico cuando me fui a vivir a España por primera vez. Tuve algunas dificultades en la adaptación, el proceso no fue fácil, sobre todo en el aspecto familiar y con mis amigos que quedaban en Argentina pero pudimos adaptarnos muy bien ya que llegamos a una ciudad donde nunca nos sentimos extranjeros”.

Nahuel explica que gracias a la escuela y la práctica del deporte pudieron generar vínculos y hacer amigos que perduran en este momento y que, dentro de un mes y medio serán los que los reciban en su nuevo proyecto de vida.

Otro aspecto que ponderó a la hora de tomar la decisión de partir fue la educación. Nahuel explicó: “El nivel educativo allá es mucho mejor, un ejemplo lo tengo con mi hermano Gonzalo que hizo todo el primario y parte del secundario en una escuela pública de España. Cuando volvimos tenía mucha diferencia de nivel con sus compañeros, los conocimientos que había adquirido eran muy superiores respecto a los chicos de su misma edad”.

En cuanto al acceso a la salud explicaron que en España es pública y funciona muy bien. Ese aspecto es muy importante para la familia ya que tienen un niño pequeño. Nahuel contó que siempre que tuvieron un problema de salud fueron atendidos en los hospitales o clínicas como cualquier ciudadano español.

En cuanto a las ofertas laborales fue muy contundente y dijo: “Siempre digo que quien quiere trabajar puede hacerlo” y destacó que cualquier trabajo que realicen con una jornada de 40 horas semanales te alcanza para vivir bien. 

Nahuel y su esposa Laura arribarán a España los primeros días de agosto motivados por la necesidad de tener una mejor calidad de vida, un contexto económico, social, educativo y laboral más estable. Otros motivos son la poca credibilidad que tienen los gobernantes y el panorama desolador que ven para las familias jóvenes que se insertan en el ámbito laboral.

Laura es médica y trabaja en el sistema de salud público desde hace unos años. Desde el comienzo de la pandemia está en la primera línea asistiendo a quienes contrajeron coronavirus. Cuando fue consultada por los motivos de su decisión de partir a otro país dijo: “Son muchos pero uno de ellos es el aspecto laboral. Como personal de salud trabajando 40-45 hs semanales en pandemia cobramos 1/4 del sueldo de un senador o diputado…sin dietas, sin viáticos, sin choferes. Los salarios y las condiciones de trabajo para los médicos son deplorables”. 

La joven médica agregó que se suman a la lista las dificultades del acceso a la vivienda propia, los niveles altos de inflación, la inseguridad y el sueño que tienen de dar a su hijo un futuro mejor y más estable.

En cuanto a la revalidación de su título de médica explicó que el procedimiento es sencillo y se realiza a través de la web, en su caso el trámite tardó 8 meses. Laura destacó que las posibilidades para insertarse son muchas y muy tentadoras. Los programas de residencias contemplan cupos para extranjeros y ciudadanos españoles.

La familia partirá el 10 de agosto dejando atrás amigos, familia, trabajos y proyectos, repitiendo la historia del 2001 pero con la diferencia de que lo aprendido servirá para apostar nuevamente a la búsqueda de una mejor calidad de vida, a cumplir sus sueños y proyectos aunque sea lejos del país que los vio nacer.

 

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