Cuatro hermanitas mendocinas que quieren mantener su vínculo buscan familias que las adopten

Cuatro hermanitas mendocinas que quieren mantener su vínculo buscan familias que las adopten

La búsqueda la dieron a conocer desde Registro Provincial de Adopción. ¿Por qué se llevan a cabo este tipo de convocatorias y qué rol cumple la decisión y deseo de cada niño?.

Felicitas Oyhenart

Felicitas Oyhenart

Son 4 hermanitas de entre 7 y 14 años, las dos más pequeñas desean ser adoptadas juntas. La justicia mendocina lanzó tres búsquedas para encontrar familias adoptantes para las cuatro.

Desde el Séptimo Juzgado de Familia de la Primera Circunscripción Judicial brindaron detalles acerca de la búsqueda. Las menores se encuentran alojadas en un hogar y entre ellas existe un vínculo enriquecedor por lo cual deben mantener contacto entre ellas, “dado el vínculo positivo y fuerte que existe entre ellas, con otras hermanas mayores y con sus sobrinos que se encuentran en familia adoptiva”.

Los perfiles de cada una de las niñas

J. tiene 9 y C. tiene 7 años

Ambas desean permanecer juntas “si o si”. “Son muy afectivas y les gustan los juegos de roles (como jugar a la mamá) y ver y jugar a ser princesas. Se peinan y se maquillan jugando como todas las niñas que transitan la segunda infancia”, sostiene el texto difundido por la Justicia.

Además aseguran que a las hermanas les gusta compartir estos juegos con sus pares y no tienen conflictos en relación con la convivencia.

C. la más pequeña, suele presentar conductas asociadas a berrinches (cuando se enoja grita y llora o a veces golpea las puertas) frente al “no” o la puesta de límites. Ante esta situación, la Justicia indica que es necesario un espacio familiar contenedor “que pueda calmar su frustración y enojo”.

La menor también tiene algunas dificultades con sus tareas e incorporación de aprendizajes escolares básicos para su edad, asociado a la falta de estimulación, por lo que requiere un mayor acompañamiento a la hora de hacer los deberes.

También asiste a tratamiento psicológico para mejorar sus momentos de enojo y ha logrado buenos resultados.

F. (11 años)

Con 11 años, F. atraviesa su etapa evolutiva puberal. “Es muy afectuosa y sensible frente a lo que sucede en su entorno, tendiendo al aislamiento frente a un conflicto”. Le gusta jugar al fútbol, bailar y escuchar música.

“Propio de su edad, sus afectos en relación con los adultos suelen ser ambivalentes. Se encuentra en pleno pasaje hacia su adolescencia y a veces se enoja y contesta mal, pero rápidamente puede reflexionar respecto de su accionar”, sostiene el texto oficial.

Si bien no le gusta sentarse a estudiar tiene un buen desempeño escolar.

Al igual que sus hermanas, F. solicita un espacio terapéutico psicológico para canalizar sus emociones.

C. (14 años)

A C., de 14 años, “le gusta la peluquería, bailar y jugar al fútbol. Como toda adolescente aparece distante y poco afectiva en un primer momento, pero luego del contacto es cariñosa y afectiva”.

La joven respeta los límites, sin embargo “por su etapa evolutiva a veces contesta mal y se aísla”.

Actualmente, la menor asiste a 7º grado (por repitencias anteriores a su ingreso al hogar), por lo que necesita el apoyo y la estimulación de “una familia que la contenga y potencie”.

C. también solicita sostener su espacio terapéutico psicológico para poder hablar de las cosas que le preocupan.

¿Cómo es el proceso de adopción?

Lo primero a tener en cuenta en todo proceso de adopción es que en cada caso lo que se busca es una familia para el niño, no un niño para una familia.

Desde el Registro Provincial de Adopción, dependiente del Poder Judicial, Verónica Gutiérrez su coordinadora, explicó a MDZ que “hoy por hoy el paradigma cambió, es el derecho del niño a vivir en familia lo que nos guía” y por ello se han modificado las prácticas y el discurso en los cuales se tiene en cuenta la perspectiva del niño.

La adopción busca restituir el derecho a vivir en familia de todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de su etapa de desarrollo; es decir niños de la primera infancia (o-3 años), segunda infancia (4 a 12 años) y adolescencia (12 a 18 años).

Un NNA se encuentra en situación de adoptabilidad cuando:

  • no se conoce quiénes son sus padres,
  • sus padres fallecieron y no se encontraron familiares de origen,
  • los padres tomaron la decisión de que sea adoptado después de los 45 días del nacimiento,
  • cuando las medidas para que vuelva con su familia de origen no dieron resultado.

En el caso de las convocatorias públicas, como lo es el de las 4 hermanitas, pueden presentarse tanto las familias que están inscriptas en el registro como aquellas personas que no están inscriptas en el registro y que les interesa la convocatoria. Estos últimos pueden comunicarse con el registro de adopción y manifestar su interés. Los medios de contacto con el Registro Provincial de Adopción al teléfono 261-4495476 o por mail a ruamendoza@jus.mendoza.gov.ar.

"Cuando se ha llegado a una convocatoria pública significa que ya se han agotado todas las instancias dentro de los interesados en adoptar", explica Paola Pérez López, Presidenta de la Asociación Dulce Espera Adopción Mendoza.

"En la adopción de hermanos generalmente los niños piden permanecer juntos, todo está centrado en las decisiones del niño. En el caso de grupos de hermanos de 5 o 6 muchas veces los adoptan familias diferentes porque probablemente los niños presentan problemas de salud o discapacidad" detalla y agrega que cada familia adoptante firma el compromiso de mantener el vínculo entre los hermanos.

Los mitos en torno a la adopción

Desde el Registro Provincial de Adopción buscan responder a la pregunta que muchos se hacen: ¿Por qué habiendo tantos niños en situación de adoptabilidad es tan lento el proceso de adopción?.

Se intenta desmitificar la adopción, “muchos creen que es un proceso lento, que sólo pueden anotarse parejas casadas, que se debe presentar un bono de sueldo de cierto monto o tener una casa propia”, comparte Verónica Gutiérrez; sin embargo, esto no es así.

En la adopción todo depende de “la expectativa que tiene el adulto inscripto en relación a la familia que desea formar”, agrega Gutiérrez.  Existe una idealización de la adopción sólo de bebés, “todos los solicitantes se inscriben buscando niños de 0 a 3 años”. Más del 86% esperan adoptar un niño de la primera infancia.

Sin embargo, la situación que se presenta es que hay un gran número de niños de entre 4 y 17 años que buscan una familia que los adopte y es muy bajo el porcentaje de los solicitantes que se inscriben buscando adoptar niños de esta edad. 

Lo mismo sucede con los niños con discapacidad en situación de adoptabilidad y aquellos que están esperando adopción múltiple, es decir grupos de hermanos. Por estos motivos, el proceso de adopción suele resultar más lento.

Por otro lado, cabe aclarar que no todos los niños que se encuentran en los hogares de cuidado especial, dependientes del ejecutivo, son niños que están en situación de adoptabilidad. Desde el Registro Provincial de Adopción explican que los niños y adolescentes se encuentran en estos establecimientos como una medida excepcional porque han sido separados de su familia de origen por su vulneración de derechos.

Debemos derribar mitos y miedos. No es verdad que adoptar niños pequeños es más fácil, hay animarse a adoptar chicos más grandes", sostiene Paola Pérez López y concluye: "Hay muchos niños y adolescentes que buscan una familia y merecen la oportunidad de ser felices y tener una familia que los ame y los cuide".

 

 

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