"Chemsex" las peligrosas fiestas sexuales que aumentaron en pandemia

"Chemsex" las peligrosas fiestas sexuales que aumentaron en pandemia

El 90% de estas prácticas se hacen sin preservativo lo que aumenta el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Puede generar dependencia y en casos más graves incluso el suicidio.

MDZ Sociedad

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Funcionarios de algunos países europeos están preocupados por el aumento de fiestas sexuales observado durante la pandemia. Quienes participan son jóvenes de entre 30 y 40 años, con título universitario y salarios de más de mil euros.  

Las fiestas sexuales donde abundan las drogas y el alcohol son más conocidas como "chemsex" y según los expertos, han aumentado durante la pandemia tal y como informa Efe. 

El chemsex es el uso de drogas psicoactivas en un entorno sexual, un anglicismo que según la RAE es posible adaptar al español como sexdopaje, o lo que es lo mismo, la utilización de diferentes tipos de sustancias para facilitar o potenciar las relaciones sexuales con el objetivo final de desinhibir a la persona. 

El perfil de los usuarios que acuden a una chemsex suele corresponder a personas jóvenes, alrededor de los 35 años, universitarios hasta en un 69 % de las ocasiones y con unos ingresos mensuales que superan los mil euros, según un estudio realizado por 22 hospitales de la Comunidad de Madrid.

Aunque no hay datos oficiales de cómo la pandemia ha podido influir en la realización de este tipo de prácticas de riesgo, la psicóloga y sexóloga Alba Alonso aseguró a Efe que esta crisis sanitaria no solo ha modificado los patrones de consumo, sino que además lo ha disparado. 

Tal como sucedió en Argentina con las fiestas clandestinas, a pesar del confinamiento y medidas de restricción son muchos los jóvenes que transgredieron las recomendaciones de los expertos y participaron en más de una ocasión de este tipo de fiestas.

Jesús Troya, médico especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Infanta Leonor de Madrid, dijo a EFE: ““Durante los primeros meses de pandemia había gente que mandaba un correo electrónico para preguntar por la posibilidad de venir al hospital porque tenía diversas enfermedades de transmisión sexual. Estamos ante un problema de salud pública que es lo suficientemente grave e importante para que haya un apoyo institucional de primera mano. Aquí hay una práctica que puede verse como un divertimento social pero que en muchas ocasiones se convierte en un problema sanitario”. 

Muchos de los casos diagnosticados por Troya han estado relacionados a fiestas chemsex, y la mayoría de las veces los pacientes que acuden a su consulta dan positivo en sífilis, gonorrea, clamidia, hepatitis y VIH, ya que el 90 % de estas prácticas se hacen sin preservativo. Asegura además que el chemsex suele generar una dependencia muy peligrosa ya que en muchas ocasiones los pacientes acaban totalmente desestructurados, pierden el trabajo, acaban con problemas familiares, en la calle e incluso en algunas ocasiones intentan suicidarse.

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