Gastronómicos ofuscados y disconformes con la medida que restringe la circulación en Mendoza

Gastronómicos ofuscados y disconformes con la medida que restringe la circulación en Mendoza

Varios empresarios que llevan adelante restaurantes y bares en la provincia hablaron con MDZ y expresaron que "la gastronomía, el turismo y la hotelería, no aguantan más", y que se golpea a los que respetan protocolos. En la nota, varias voces opinando del tema.

Federico Croce

Federico Croce

Esta mañana, luego de una reunión con los intendentes, el gobernador y los ministros anunciaron en conferencia de prensa, la limitación de la circulación de personas entre las 00.30 y las 05.30. Fue el ministro de Gobierno, Víctor Ibañez, quien confirmó que la medida comenzará a regir desde esta noche.

Frente a esta novedad, varios representantes del empresariado gastronómico mendocino se comunicaron con MDZ para mostrarse preocupados y frustrados por la medida. Consultamos además, a un ramillete de voces para conocer su opinión sobre el tema. 

"Por supuesto que, como primera apreciación, te digo que entendemos que son medidas para proteger la salud. Sabíamos que iba a llegar una medida de este estilo, porque hay que lograr que baje el nivel de contagios. Pero realmente son medidas que afectan, en mayor medida a algunos, en menor medida a otros, a los gastronómicos", nos dice Beatriz Barbera, flamante presidenta de Aehga (Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza).

"Tenemos que ver cómo vamos a hacer para trabajar aun más en forma conjunta con el Estado, para generar apoyo al sector y que no solo se puedan mantener los puestos de trabajo, sino básicamente que los locales se puedan mantener en pie", manifiesta Beatriz.

Beatriz Barbera, recibiendo un premio del Club del Gourmet por Francesco.

"Te lo van a decir todos los gastronómicos: lo importante es controlar lo ilegal, lo clandestino. Aquellos momentos en que no se respetan los protocolos", asegura Barbera. 

"No veo mal a las restricciones, en cuanto a que pueden ayudarnos a extender el tiempo de trabajo, y no tener que cerrar. Si puedo decirte que viernes y sábado vamos a perder un turno los de la parte gastronómica... pero por lo menos estaremos mejor que cuando se cerraba a las 11 de la noche", nos dice Alejandro Vigil, el exitoso winemaker que es a la vez cabeza de la flota de espacios gastronómicos Chachingo, República, y Casa Vigil, ubicados en diferentes partes de la provincia.

"El inconveniente real es la falta de control: si no hay controles, esto va a motivar a la gente a seguir juntándose en forma ilegal. Si no hay controles, o no se actúa frente a las denuncias, es lo mismo que fomentar que haya más reuniones clandestinas. Lo dicen todos y yo lo reafirmo: en el bar estás sentado, estás controlado, y el gastronómico cuida el lugar", opina Vigil.

"Por supuesto, hay un porcentaje muy bajo de gastronómicos que se sale de las normas y reglas, y es el mayor problema que hemos tenido", remarca Alejandro.

Alejandro Vigil.

"Todo lo que sea en función de mantenernos abiertos, es bueno. Creo que hoy la gastronomía no soportaría un cierre: se acaba de homologar el aumento de sueldos, la inflación que tenemos afecta al producto y la materia prima, y si no entra dinero es imposible pensar en sostener un negocio", apunta Vigil.     

"A nosotros la verdad es que nadie nos consultó. Yo creo que esto va a perjudicar mucho a los bares, más que a los restaurantes. Yo calculo que, de domingo a jueves, los restós algo van a sufrir, pero es real que los fines de semana vamos a terminar perdiendo un turno entero, así es que claro que será dañino", comentó Raúl Roitman, Vicepresidente de Gastronomía en Aehga.

Raúl Roitman.

"Si a las 12 y media de la noche la gente no puede circular, los negocios van a tener que cerrar a las 23:30, pues hay que limpiar,. preparar las cosas para el otro día y además calcular que los empleados deben irse y poder llegar a su casa: eso nos mata", agrega Roitman; y completa: "Pienso que si se coloca una restricción horaria pero no hay controles a las fiestas y los eventos, no va a servir para nada".

Miguel Chiapetta, propietario de un bar ubicado en calle Arístides Villanueva, explicó a MDZ que "estamos en contacto permanente todos los gastronómicos y propietarios de bares de esta calle, y nos sentimos muy disconformes con el tema. Consideramos que los bares, con todos los protocolos que existen, y que creemos que está perfecto que nos los exijan; no son para nada un lugar de foco de contagio o de caldo de cultivo del virus". 

Miguel Chiapetta.

"Los contagios proliferan en los lugares en donde no hay ningún tipo de control. Se golpea a los lugares receptivos y seguros, y en las juntadas con amigos en casas, en donde no hay control, se comparte todo, no hay distancias ni alcohol en gel... puede pasar cualquier cosa. Los perjudicados, sin embargo, somos nosotros, que vivimos siendo controlados", asegura.

"La rotación ahora en los bares será casi imposible. Si alguien llega a un bar a las 21 o 21:30 horas, puede estar una hora y media, o dos, y se acaba todo".

"En resumen, considero injusto que en los lugares en donde más control hay -y vuelvo a insistir en que no nos quejamos de eso, al contrario-, y en donde más estrictamente se cumplen, se los trate sin criterio y recaigan las restricciones sobre ellos", cierra Chiapetta.            

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