Clases en Mendoza: qué opinan los docentes sobre la presencialidad, los riesgos y sus temores

Clases en Mendoza: qué opinan los docentes sobre la presencialidad, los riesgos y sus temores

En la provincia los niños y adolescentes continuarán asistiendo a las aulas. ¿Qué dicen los educadores sobre esta decisión?

Felicitas Oyhenart

Felicitas Oyhenart

El gobernador de Mendoza anunció en sus redes sociales que en la provincia continuarán las clases presenciales pese al aumento de casos de covid-19.

La decisión se basó en los números que maneja la Dirección General de Escuelas, estos reflejan que de los 2915 establecimientos educativos de la provincia, cerca del 1% ha notificado casos de covid positivos. Por lo cual sólo 15 instituciones se encuentran cerradas.

La opinión de quienes están frente a las aulas

Entre los docentes hay opiniones desencontradas, hay quienes consideran que la virtualidad en las escuelas es una solución para bajar la ola de contagios y están los que consideran que la presencialidad en las aulas es indispensable para mantener el nivel educativo.

Laura es docente de cuarto grado, aún no ha recibido la vacuna ya que en la provincia se han inoculado a los docentes desde nivel inicial hasta tercer grado. La educadora cuenta que tanto ella como sus compañeros de la misma institución han trabajado con temor desde que inició el ciclo lectivo 2021. “Han sido unas semanas en las cuales trabajamos con miedo, hay que enseñarle al niño todos los protocolos dentro y fuera del aula, en los recreos. Todo eso ha costado, pero de a poco los van adquiriendo”.

Sin embargo, la educadora enfatiza que dónde sí han observado que no se están cumpliendo los protocolos es entre los padres de los alumnos, “no mantienen el distanciamiento en la puerta de la escuela, están todos juntos y sin barbijo”.

La docente, que en este momento está trabajando desde su casa debido a que se cerró la escuela por 3 casos confirmados y 1 sospechoso. “Yo diría que sí hay que aplicar el mismo protocolo que el AMBA, estamos trabajando con mucho miedo. Yo preferiría las clases virtuales, al menos por dos semanas, para dejar pasar esta ola tan explosiva de contagios”, opina Laura quien coincide con todos sus compañeros en que es necesario cerrar las escuelas y que las clases de dicten de manera virtual.

En la misma vereda se encuentra Carina, docente de jardín de infantes. “Yo creo que tendríamos que tener virtualidad en las escuelas, al menos por un mes para bajar la ola de contagios”. 

Para justificar su opinión, la docente relata la situación que se presenta todos los días en la puerta de la institución educativa, tanto en el ingreso como en la salida, como así también en el traslado de los alumnos hacia la escuela, “todos los niños van en transporte público en el horario pico, se trasladan en colectivo hasta las escuelas. Van muchas personas y se juntan todos en la entrada del establecimiento, es ahí donde no se cumplen los protocolos”.

Esta situación también la observó el ejecutivo provincial, por tal motivo el día de ayer se anunció el horario escalonado en el transporte público y el aumento de frecuencias en horas pico para evitar aglomeraciones.

La situación sanitaria en la provincia es compleja. Esta semana uno de los departamentos que disparó las alarmas fue General Alvear, en el cual la positividad creció de manera abrupta hasta alcanzar el día miércoles el 66%.

Frente al aumento de casos en Alvear, Mariela docente de tercer grado de una escuela de Bowen, en la cual hay alumnos y maestras aisladas por ser contacto estrecho y 2 alumnos que han dado positivo de covid-19, considera necesario el cierre de las escuelas por 15 días.

“Estamos colapsadas con tantas cosas. Los protocolos se cumplen pero el estrés que tenemos nos sobrepasa, vamos y venimos a la escuela porque nos aíslan”, expresa afligida la docente del departamento del sur.

Con un punto de vista diferente Eliana, directora de una escuela secundaria de Las Heras, sostiene que se debe mantener la presencialidad en las escuelas de la provincia. Pese a que el personal estable de la escuela se ha visto muy resentido en los últimos días, la directora comparte con énfasis: “igual seguimos defendiendo la presencialidad”.

Eliana agrega: “hay una enorme preocupación por el aprendizaje de los chicos, estamos convencidos de que en la presencialidad se los puede acompañar mejor y hacer una buena mediación. No sería bueno aislarlos durante mucho tiempo, tenemos mucho que trabajar con ellos no solo en cuanto al aprendizaje sino también en su forma de relacionarse”.

Para garantizar la continuidad de las clases en la provincia, y que éstas se den de manera segura, tanto para alumnos como para los docentes y no docentes de las instituciones educativas, la directora propone que se realice un trabajo más profundo en cuanto a la conciencia social, a la importancia de los protocolos y a la responsabilidad de cada individuo. Además, considera que se debe continuar trabajando con la modalidad de burbujas en las aulas.

Un jardín maternal que trabaja con aulas burbujas tuvo que aislar a dos de ellas estos últimos días. Patricia una de las docentes del establecimiento relató cómo fue que se manejó la situación en el lugar, “en mi sala a través de un mensaje una familia avisó que había dado positivo y en ese momento se activó el protocolo. Se aisló la burbuja y seguimos de manera virtual acompañando las familias. Unos días después otra familia de la misma burbuja comienza con síntoma y al realizarse el hisopado da positivo”. La maestra jardinera agrega que fue gracias a que la familia del alumno se comunicó a tiempo que se pudieron aislar las burbujas y evitar que la situación fuese más grave.

“La Dirección General de Escuelas debe tener en cuenta la cantidad de casos, burbujas aisladas y escuelas cerradas en la provincia. Hay que analizar la situación por departamento teniendo en cuenta los porcentajes de contagios”, sugiere Patricia al hablar sobre la continuidad de las clases presenciales.

¿Qué dice la Sociedad Argentina de Pediatría y Unicef sobre las clases presenciales?

A partir de la decisión tomada por el presidente de la Nación de suspender las clases en el AMBA por 15 días, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en conjunto con Unicef publicaron un comunicado sobre como la suspensión de la actividad escolar presencial genera un impacto en los estudiantes y destacaron que "la escuela es un lugar seguro y trabajar con niños y niñas, no es un factor de riesgo".

"La escuela es indispensable para su desarrollo y bienestar, para la adquisición de conocimientos y el fortalecimiento de aspectos psíquicos y sociales. Su ausencia genera graves consecuencias para su salud, tanto emocionales como físicas", advierten desde la SAP y Unicef.

El comunicado cierra con un claro pedido a las autoridades: "Que esta decisión de la no presencialidad escolar por las razones epidemiológicas de público conocimiento, sea durante el menor tiempo y lo más sectorizado posible”.

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