Joven mendocina lanza campaña para ayudar a mujeres durante su ciclo menstrual y se vuelve viral

Joven mendocina lanza campaña para ayudar a mujeres durante su ciclo menstrual y se vuelve viral

La imposibilidad de acceder a productos de higiene menstrual lleva a un aumento de 70% de infecciones y a que cientos de mujeres durante su ciclo menstrual queden excluidas de actividades básicas diarias como ir a la escuela, trabajar y tener vida social. Enterate cómo colaborar.

Felicitas Oyhenart

Felicitas Oyhenart

La pobreza menstrual es la imposibilidad de acceder a productos de gestión menstrual, por ello muchas personas recurren a apósitos caseros realizados con retazos de tela sucios, papeles o cartones. Esto lleva a un aumento de 70% de infecciones al utilizarse materiales inadecuados para el sangrado o no cambiarlos con frecuencia. 

A la falta de productos que garantizan la óptima gestión menstrual se suma la falta de educación sobre higiene menstrual, de baños en condiciones, de instalaciones de lavado de manos y, o, de gestión de los desechos.

Esta situación lleva a que en el país cientos de mujeres durante su ciclo menstrual queden excluidas de actividades básicas diarias como ir a la escuela, trabajar y tener vida social.

Para poder disminuir, en parte, esta desigualdad y darle la oportunidad a las niñas y adolescentes en edad escolar de contar con productos de gestión menstrual y que puedan continuar con sus actividades, en Mendoza lanzaron una campaña Contra la Pobreza Menstrual cuyo objetivo es recolectar productos de higiene menstrual.

Quien encabeza la campaña es Milagros Núñez, una joven enóloga mendocina con un gran sentido solidario que a partir de una publicidad de toallas femeninas de la tv pensó: “todas las personas que tenemos útero menstruamos, es algo inevitable y no puede ser que haya personas que no pueden realizar sus actividades diarias por el hecho de estar menstruando”.

Fue su empatía la que la impulsó a crear esta campaña que sorpresivamente se viralizó y sumó voluntarias en toda la provincia. “Por suerte se prendió un montón de gente y ahora hay chicas ayudando en cada departamento con puntos de entrega”.

Milagros no puede permanecer ajena ante ciertas situaciones, desde muy chica organiza con su grupo de amigos diversas campañas solidarias, “todas las personas que tenemos un lugar privilegiado en este país tenemos la responsabilidad social con la gente que más lo necesita”.

¿Cómo colaborar con la campaña?

La campaña busca recolectar toallitas, tampones, copas menstruales, “son todos productos caros considerando que en el país tenemos más del 40% de pobreza y que un paquete de toallitas sale más de $120”, explica Milagros. Hay tiempo hasta el jueves 15 de abril.

Todo lo recaudado se entregará a la escuela rural 1-414 Antonio Luis Berutti y a la Fundación Sobran Motivos, centro de contención y hogar refugio para mujeres y niños en situación de violencia física, psicológica o sexual.

pobreza menstrual

La importancia de visibilizar la problemática

Al lanzar la campaña Milagros Núñez recibió mensajes en las redes sociales de muchas mujeres que habían pasado por situaciones muy difíciles de adolescentes, “me recuerda situaciones que vive cuando era chica, una situación ignorada que es no tener para una toallita, estar de apósitos de trapos rotos para no ensuciar la ropa, entre incomodidad y frío”.

“En la secundaria me acuerdo de haber hablado con una compañera de cuántas toallitas usábamos por día, yo le dije que usaba 4 o 5 y ella se sorprendió y me dijo que solo usaba una porque no alcanzaba para más (eran cuatro hermanas)”, expresa otro mensaje.

Juana Herrera, operadora de la Fundación Sobran Motivos, comparte que “la mayoría de la mujeres que ingresan en el Refugio de la Fundación no tienen los medios suficientes para comprarse dispositivos de gestión menstrual (toallitas, tampones, copas menstruales, etc) -y agrega- en la Fundación siempre son necesarios estos elementos para brindarles a las mujeres y niñas que se hospedan transitoriamente en el refugio”.

Esta situación se repite en muchos casos debido a que el ingreso de la mayoría de las mujeres y niñas se realiza de forma apresurada, por encontrarse huyendo de la casa del agresor, “ellas priorizan otros gastos y pertenencias más urgentes”.

Números que alarman

Según la organización Economía Femini(s)ta el costo de menstruar es de alrededor de $3000 por año por persona en la compra de toallitas y de cerca de $4000 en el caso de uso de tampones, teniendo en cuenta una cantidad de 13 ciclos menstruales por año y 22 productos utilizados por ciclo.

Este tipo de pobreza es un factor ausentismo escolar y laboral. Las mujeres que no pueden adquirir productos que les garanticen no mancharse en clase o en su trabajo dejan de asistir durante los días de sangrado, aquellas que están en edad escolar pierden en promedio 5 días al mes de clases.

La desigualdad que genera esta pobreza menstrual lleva a que este tema no deba ser tratado como un tema íntimo sino de dominio público.

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