Presenta:

Liberaron al excombatiente que mató a dos ladrones

La situación del excombatiente Claudio X, que mató en un presunto intento de robo a dos personas el martes último en el barrio San José de la localidad de Moreno, al oeste del conurbano bonaerense podría complicarse debido a múltiples elementos, como una fallida declaración de su esposa.
Foto: El portal de Orán
Foto: El portal de Orán

La fiscal de la UFI 3 de Moreno, Luisa Pontecorvo, le tomó declaración al excombatiente de Malvinas que el martes a la madrugada le tiró a una pareja que circulaba en una camioneta Kangoo robada y que él creía que le iban a robar, aunque por ahora no apareció ningún arma en el vehículo de los maleantes, que ya tenían antecedentes por hechos de robos y hurtos.

A pesar de ser liberado, la situación del excombatiente está muy complicada, según revelaron personas que pudieron ver la causa y tomaron nota del testimonio de la esposa del vecino de Moreno que estaba a punto, suponen, de sufrir un robo en la puerta de su casa de Camilli e Italia, a pocos metros de la ruta 25, que conecta con Pilar hacia el Este. 

Moreno es una de las localidades más castigada por la inseguridad desde hace varios años y por eso los vecinos han implementado, en este barrio, un sistema de seguridad vecinal para alertar sobre los posibles hechos de robo. El ex combatiente era una referencia para todos los lugareños. 

Además de la poco esclarecedora de su mujer, la única testigo del episodio que terminó con la vida de Priscilla Trigo y Nicolás Villalba, complicaría la situación del imputado que en la camioneta de los delincuentes no se encontró ningún arma, ni de fuego ni cortante. 

"¿Con qué lo iban a robar?¿Por qué pensó que lo iban a asaltar?, son las preguntas sobre las que no consigue respuestas la fiscal Pontecorvo, a la que todos le reconocen seriedad y oficio para este tipo de situaciones pero le recriminan que no haya previsto para ayer, feriado, las indagatorias de rigor. 

El hombre que terminó matando a los ladrones tuvo tiempo de ingresar a su domicilio y avisarle a su esposa sobre la situación. Se supone que fue allí donde agarró el arma con los que repelió el supuesto ataque. 

La situación vivida por el ex combatiente puede compararse con el que sufrió el médico Lino Villar Cataldo hace cinco años en Barrio Libertador, de General San Martín, cuando dos jóvenes del barrio, también con antecedentes, le habían robado su automóvil.

Al no poder huir de allí porque no sabían como manejar el sistema automático, Villar Cataldo tuvo tiempo de ingresar a su domicilio, tomar un arma, y matarlos. En esta ocasión, los maleantes tenían un pistolón que no funcionaba.