La conmovedora historia de la comadreja que fue rescatada de un ataque y adoptó a una cría herida de su misma especie

La conmovedora historia de la comadreja que fue rescatada de un ataque y adoptó a una cría herida de su misma especie

Profesionales de la Fundación Cullunche rescataron a la hembra que había quedado muy lastimada tras ser atacada por perros en Chacras de Coria. A raíz de las mordeduras en su bolsa marsupial, el ejemplar perdió a una de sus dos crías. Pero ayer amamantó a otra que estaba en recuperación.

Zulema Usach

El alerta para desplegar un nuevo operativo de salvataje de la fauna autóctona se activó una vez más ayer por la tarde en la Fundación Cullunche. Todo comenzó cuando una joven avisó que en su casa tenía a una comadreja que había rescatado junto a sus crías, de las cuales una ya había muerto. Todas habían sido atacadas por perros en Chacras de Coria. La mamá, que llevaba a sus pequeñas en su bolsa marsupial cuando fue mordida, tenía una herida en el vientre y una pata quebrada, mientras que el otro pequeño ejemplar se mantuvo con vida.

"Apenas recibimos el llamado activamos el protocolo y la operamos; una de las crías de unos dos meses, murió y la otra estaba a salvo. Ahora la tenemos en la veterinaria esperando su evolución", destaca Jennifer Ibarra, titular de la entidad que desde hace décadas trabaja en pos de la conservación, protección y rescate de la fauna silvestre.

Lo cierto es que justamente en hacía pocos días, la médica veterinaria había recibido una pequeña comadreja que también fue víctima de un ataque de canes que mataron a su mamá. Y como la presentaba casi el mismo tamaño que la pequeña hija de la marsupial rescatada ayer, decidió acercarla. "Se han vinculado muy bien y la pequeña se ha adaptado a nueva mamá y su hermanastra que le dan calor", dijo la profesional y llamó la atención a cerca de la necesidad de controlar que los dueños de perros no los dejen sueltos en el campo y que los controlen para que no maten a la fauna autóctona.

Ibarra explicó que las comadrejas forman parte de la fauna nativa de Mendoza y son como "nuestros canguros", en alusión a que tienen la particularidad de dejar crecer a sus pequeñas crías en la bolsa marsupial hasta que estas están en condiciones de subir hasta el pezón para poder ser amamantadas.

"Son omnívoros y cumplen una función vital en el ecosistema, pues limpian al ambiente de insectos como las garrapatas; son de hábitos nocturnos, no atacan ni muerden a las personas. Sólo comen frutos e insectos y se amarran con su cola a los árboles", dice la especialista y detalla que a diferencia de lo que se cree, las comadrejas son típicas del monte y tienen una vida corta que no supera los tres años.

Mientras que una comadreja adulta llega a medir como mucho unos 25 centímetros y a pesar unos dos kilos, las crías que se amamantan miden tan solo 15 centímetros de largo. 

 

 

 

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