La pirotecnia no es un juego: la mitad de las víctimas son niños
En la época de fiestas, el uso de artefactos de pirotecnia parecería ser un hábito difícil de erradicar, a pesar de los numerosos y graves riesgos que conlleva su uso.
En la Argentina, 50% de las víctimas por el uso de pirotecnia son niñas y niños y el 25% de los heridos son espectadores. Por ello, el Ministerio Público Tutelar de la ciudad de Buenos Aires (MPT) lanzó la campaña de concientización “La Pirotecnia no es un Juego” con el objetivo de prevenir daños evitables.
El MPT recomienda que los adultos que decidan usar pirotecnia lo hagan en lugares abiertos, no la guarden en bolsillos ni la expongan al sol o fuentes de calor. Y advierte que los menores no deben manipular pirotecnia de ningún tipo.
Por otra parte, desde el MPT alertan sobre de las lesiones auditivas que puede provocar el uso de pirotecnia sonora, principalmente en bebés y niños cuyo sistema auditivo es más vulnerable. Por otro lado, la utilización de las denominadas "bengalitas y estrellitas" no son inofensivas como se piensa ya que también pueden prender fuego la ropa o causar heridas en los ojos por las chispas que desprenden.
Los elementos pirotécnicos deben encenderse en el suelo, nunca en las manos ni dentro de ningún objeto como latas o botellas. Si no llegaran a explotar en el tiempo previsto no deben tocarse, aunque parezca que la mecha está apagada. Se debe arrojarles agua y mantenerse lejos.
Las estadísticas indican que en su mayoría son los más chicos quienes llegan a las guardias con mutilaciones, quemaduras o lesiones oculares importantes. Por eso, el MPT remarca que es fundamental apartarlos de cualquier tipo de pirotecnia y es obligación de los adultos protegerlos y cuidarlos.
Además, hay que tener en cuenta que quienes se encuentran atravesando una internación o son usuarios de los servicios de salud mental son muy vulnerables a los ruidos. Por otro lado, quienes están diagnosticados con algún Trastorno del Espectro Autista y tienen una hipersensibilidad auditiva, sufren con particular intensidad las explosiones.
Por último, para evitar accidentes y hacer un uso responsable de fuegos artificiales se debe adquirir pirotecnia autorizada, es decir, aquella que tiene la inscripción o el número de registro otorgado por el RENAR (Agencia Nacional de Materiales Controlados) y es expedida en lugares habilitados.