Por qué cerró La Biela, el tradicional café de Recoleta

Por qué cerró La Biela, el tradicional café de Recoleta

Mientras los gastronómicos aprovechan los días de sol para recibir más a sus clientes y recuperar -algo de lo perdido durante el aislamiento estricto, por las restricciones impuestas a raíz de la pandemia, La Biela permaneció con sus persianas bajas durante el fin de semana.

MDZ Sociedad

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Más allá de unos pocos chaparrones, fue un buen fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires. El domingo, cálido y soleado, parecía a medida de los gastronómicos con espacio al aire libre. Sin embargo, uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad, que suele tener una gran cantidad de mesas al aire libre había bajó sus persianas el viernes a la noche y no volvió a abrir. 

Se trata de La Biela, el centenario café de Recoleta -Junín y Quintana- a donde es común cruzarse con políticos y famosos. Se trata de un lugar histórico: a mediados del siglo XIX fue el primer espacio gastronómico de Recoleta. Entonces, era un pequeño bar llamado "La Viridita" y contaba con unas 18 mesas en la vereda. 

Un siglo más tarde, adquirido por nuevos dueños, se llamó "La biela fundida" -nombre inspirado en un desperfecto automovilístico- y se hizo conocido como La Biela. Así es conocido en todo el mundo y no sorprende ver a turistas que pasean por la zona del Cementerio de Recoleta y hacen escala en el bar, que mantiene su impronta clásica. 

Hace ya 22 años el mítico bar fue declarado "Sitio de interés cultural" por la legislatura porteña y desde entonces cuenta con una placa de bronce que recuerda ese reconocimiento. Sin embargo, hay un sinfín de reconocimientos "informales" que imprimen identidad al lugar. Desde fotografías autografiadas por José Froilán González o Clay Regazzonni hasta un cuadro donado por el último descendiente de la familia Lamborghini donde se ve el auto más lujoso de la marca, pasando por visitas ilustres como Francis Ford Coppola o Robert Duvall, que dice que siempre visita el bar cuando viene a Buenos Aires: “Siempre vamos a La Biela, que es mi lugar preferido en todo el mundo. Es una gran esquina, el café, los mozos". 

Si bien al igual que muchos otros sitios gastronómico debió cerrar durante la instancia de aislamiento más estricto, ya hace meses recibe a sus clientes habituales y a turistas gustosos de conocer uno de los bares emblemáticos de la ciudad. Sin embargo, este fin de semana, que parecía perfecto para recibir a muchas personas ansiosas de disfrutar un café, un trago o una comida al aires libre, el bar no abrió al público. 

Muchos especularon con que se trata de una ola de contagios de covid-19 que afectó a buena parte del personal, ya que otra opción parece inexplicable sobre todo para quienes están al tanto de que el martes 26 de octubre se celebra el día de los cafés porteños, un fecha que lleva gran cantidad de gente a los bares más tradicionales de la ciudad. Sin embargo desde La Biela explicaron que se trata de un cierre previsto con anterioridad ya que durante una semana, del 23 al 28 de octubre, realizarán reformas en el edificio. 

La Biela cerró por reformas. 

 

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