China Suárez: ¿tercera en discordia o 'chivo expiatorio' de una ruptura?

China Suárez: ¿tercera en discordia o 'chivo expiatorio' de una ruptura?

La China Suárez fue señalada como la tercera en discordia en el conflicto entre Mauro Icardi y Wanda Nara. A partir de la acusación de Wanda, todos los portales y redes sociales han difundido material respecto al historial amoroso de Eugenia Suarez y su supuesta “preferencia” por hombres casados.

Florencia Rodríguez

Desde la perspectiva psicológica podemos pensar que la “tercera en discordia” cumple la función de “chivo expiatorio” en ésta relación. Sobre ella, se depositan todos los aspectos negativos, frustraciones, ansiedades, angustias y miedos que la pareja no ha visibilizado ni puesto en palabras. Este recurso funciona como mecanismo de defensa: se corre el foco de la pareja como “problema”, y se desvía el conflicto hacia alguien externo a la relación. Esta mirada viene acompañada de un contexto social y cultural dónde predomina la visión patriarcal, y la mujer es ubicada como “culpable” y el hombre como “victima”.

Mirar el conflicto de esa manera, nos llevaría a pensar que la infidelidad es la causa de ruptura: la pareja se separa porque alguien interfiere e irrumpe el vínculo. Pero, en realidad, la infidelidad es el síntoma de la relación. En éste caso, podríamos pensar: ¿qué expresa ese síntoma? ¿Qué lugar ocupa en la relación? ¿Qué asuntos no están resueltos o no fueron comunicados dentro de la pareja? ¿Hay que actualizar los acuerdos?.

Esta perspectiva parte de la idea de que la pareja es una construcción, y para que el vínculo crezca y madure, ambos deben implicarse y comprometerse pensando en el bienestar de la relación y de ambos como individuos. Desde éste punto, no vemos simplemente “una víctima” y “un culpable”, sino que ambos tienen una cuota de responsabilidad afectiva en lo que sucede en el espacio de la pareja, y deben comprometerse en buscar la mejor manera de resolver los conflictos que se presenten.

El conflicto en la pareja tiene “mala fama”, pero en realidad, a partir de él y de los recursos que se implementan para resolverlos, es que la pareja crece como tal y se fortalece (o no).  No olvidemos que cada relación es compleja, porque tiene un recorrido, una historia, afectos, proyectos en común, una manera de comunicarse, y que los desacuerdos se expresan a través de las diferencias. Allí es necesario generar nuevos acuerdos o tomar la decisión de no continuar con el vínculo.

En éste caso, la China Suarez fue ubicada como “chivo expiatorio” y si bien es una reacción esperable por parte de los protagonistas, no es un recurso que apunte a resolver el problema. Por el contrario, genera más daños, sobre todo por la repercusión mediática del caso y los efectos que podría tener sobre la Salud Mental de los involucrados (voluntaria e involuntariamente). 

*Florencia Rodríguez es Licenciada en Psicología, especialista en Clínica de Adultos y Adolescentes

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