El lado B de la peregrinación: “Luján es un constante no parar”

El lado B de la peregrinación: “Luján es un constante no parar”

Cada año la peregrinación a Luján reúne a miles de fieles en una emocionante caminata hacia la basílica. Hoy te presentamos el lado B de la peregrinación, aquellos que con su vocación hacen posible esta multitudinaria manifestación de fe.

Santiago Alvarez Tocalli

El padre Lucas García es el rector del Santuario Basílica de Luján y cada año junto a otros sacerdotes y creyentes se dispone a recibir a los peregrinos que se acercan a rendir homenaje a la Virgen. Luego de que en 2020 la Iglesia Argentina decidiera realizar en forma virtual la peregrinación respetando los protocolos sanitarios, esta será una peregrinación especial. 

Peregrinar es un acto de fe que nace de lo que Dios suscita en el corazón de cada uno. Hay que escuchar el diálogo que nos propone para ver que peregrinación me toca a mí. En este contexto tan peculiar, donde muchos van a optar por resguardarse en sus casas, se puede peregrinar igual. La peregrinación es un evento que acrecienta la fe del pueblo argentino, pero hay diferentes modos de caminar y de vivirlo. Desde la casa podemos tener gestos como prender una vela, rezar especialmente por los peregrinos, no existe ni una única forma ni una mejor que otra. Lo importante es tener un corazón peregrino”, cuenta el padre García.

Si bien el cálculo no es preciso, se estima que cada año peregrinan desde el Santuario de San Cayetano en Liniers hasta la Basílica de Luján un millón de personas. El récord histórico fue en 2013, durante primer año del pontificado de Francisco, cuando cerca de dos millones de fieles recorrieron a pie esos 60 kilómetros. Para que todo esto sea posible se necesita de una enorme organización, principalmente a cargo de los sacerdotes del santuario, que según palabras del rector “estamos 48 horas despiertos los primeros fines de semana de octubre. Terminamos fundidos y no querés saber más nada, pero al año siguiente las ganas y la pasión resucitan”.

La logística de la peregrinación arranca mucho antes que el primer fin de semana de octubre y también está apuntalada por el trabajo de cientos de voluntarios que se acercan para colaborar en lo que sea necesario. “El lado B de la peregrinación empieza dos meses antes, con la parte de la logística de los servicios sanitarios, el recorrido que se hará, los permisos necesarios, y demás. Desde Luján, el día de la caminata, necesitamos contar con 50 servidores por hora que reciban a los peregrinos, y ellos son los que cumplen un rol fundamental. Mediante tareas sencillas, como acompañar a quienes llegan para que encuentren un lugar apto para instalarse, hacen que la celebración se desarrolle de la mejor manera”, nos cuenta el padre Lucas García.

"Madre del Pueblo, te pedimos por la salud y el trabajo” es el lema elegido para este año.

En cuanto a las expectativas por la cantidad de peregrinos que acudirán a Luján con el contexto sanitario actual, el rector de la basílica confiesa: “el desafío de este año es que no sabemos con que nos vamos a encontrar, y, en realidad, es el mismo desafío que tuvimos en todas las peregrinaciones anteriores, Nuestro propósito es estar preparados para recibir a todos los peregrinos que se quieran acercar: pueden ser menos -por la decisión de quedarse en casa- o más, debido la abstinencia del 2020”.

Por último, el padre Lucas García enfatiza en que “Luján es un constante no parar”. Y esto va más allá de la caminata que moviliza a cientos de miles de Argentinos cada primer fin de semana de octubre, ya que las puertas de la Basílica están siempre abiertas para recibir a los fieles que quieran acercarse.

A raíz del lema elegido para este año, "Madre del Pueblo, te pedimos por la salud y el trabajo”, el compositor Alfo Urruita creó la siguiente canción.

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