"Rompan Todo": por qué un inolvidable recital mendocino llegó a la pantalla de Netflix

"Rompan Todo": por qué un inolvidable recital mendocino llegó a la pantalla de Netflix

Se trata de la mención del recital realizado en Mendoza en 1988 por parte del documental lanzado en Netflix. En esta nota, la historia detrás del mega evento y las sensaciones por parte de un mendocino que guarda en su memoria aquel evento.

Diego Gubinelli

La mini serie "Rompan Todo: la historia del rock en América Latina", disponible en la plataforma de streaming Netflix, ha dado de qué hablar en las últimas semanas. Los comentarios van desde elogios, hasta fuertes críticas en torno a la selección de artistas e íconos latinoamericanos expuestos en pantalla. Pues la producción por parte de Gustavo Santaolalla deja en claro por qué son mostradas algunas bandas y otras relegadas o con menos de 1 un minuto de presencia. Pero más allá de lo mencionado, lo llamativo es que en el capítulo cuatro se muestra un hito de la música argentina y mendocina: el recital de Amnistía Internacional por los derechos humanos, llevado a cabo el 14 de octubre de 1988 en el Estadio Malvinas Argentinas.

En el documental se hace alusión a este evento al hacer referencia al contexto social y político que vivía Chile en ese entonces. La dictadura militar presidida por Augusto Pinochet se encontraba atravesando problemas, ya que se había convocado a un plebiscito para determinar mediante el SI o el NO el futuro político del país trasandino.

En el contenido audiovisual se muestra cómo Jorge González, líder de la banda Los Prisioneros, expresa su rol de militancia activa durante aquellas turbulentas épocas chilenas. "Siempre tocábamos en los eventos del NO (en relación al plebiscito). Sin embargo, no pudimos tocar en Chile durante dos años", dice el cantante.

Ya a fines de 1988, el recital de "Amnesty Humans Rights Now" -en el marco de una gira mundial para luchar por los derechos humanos- debía hacerse en Chile, pero finalmente no se pudo concretar por cuestiones ajenas. Pues los miembros de la junta militar prohibieron la realización. Es por eso que desde la organización vieron con buenos ojos hacer el evento en una ciudad cercana, por lo que Mendoza pareció ser la alternativa perfecta. El mega concierto significó mucho para la provincia, debido a que su versión argentina fue realizada en Buenos Aires. Pero a pesar de que Mendoza estaba reemplazando a Santiago de Chile como sede, de igual forma la población logró disfrutar de un evento sin precedentes y que con el correr de los años no volvió a repetirse.

La grilla con los principales artistas

"Allí pudimos ver a Sting, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, etc. Y todos por una misma causa. Fue impactante porque en ese recital pudimos decir lo que muchos no podían decir. El concierto de Amnistía Internacional significó mucho para Chile", agrega uno de los miembros de Los Prisioneros al referirse a aquel día de octubre que juntó a 10 mil chilenos en la provincia cuyana.

"La música alternativa se nutre del contexto. En Latinoamérica, si hay algo que tenemos, es un contexto riquísimo", aporta Gustavo Santaolalla.

La magnitud y el recuerdo imborrable

Fabián (56), incansable lector de MDZ, recuerda con emoción el concierto trascendental realizado en el Estadio Malvinas Argentinas. 

"Fue un inolvidable viernes de octubre de 1988. Conseguí entradas con un compañero del trabajo y pedimos permiso con anticipación para poder salir temprano. Estábamos expectantes. Era rarísimo que en Mendoza hubiese un recital de ese tipo. Era una locura en todos los noticieros.

Fuimos caminando por todo el Parque General San Martín hasta llegar al estadio. Apenas ingresamos estaban cantando grupos más locales. León Gieco tuvo un gran desempeño, al igual que Los Prisioneros, la banda chilena que de alguna forma contribuyó a que el evento fuera en Mendoza y no en Santiago. 

Había un mar de gente. Pasadas las 6 de  la tarde, comenzó a servirse el plato fuerte. La primera que cantó fue Tracy Chapman, reconocida artista norteamericana y  ganadoras de varios premios Grammy. Me volvió loco.

También tocó Peter Gabriel, quien estaba en el pico de su fama. Lo tremendo fue que en la canción The Knife se puso a marchar como militar (algo simbólico) y después se tiró de espaldas sobre el público para que lo atajaran. Ese era el sello personal de Gabriel

Luego cantó Sting. El tipo estaba consagrado y, a su vez, era reconocido por ser activista en causas humanitarias. Siempre acompañaba con su música. Cuando le tocó subir al escenario, su presentación fue -quizás- la más larga. La expectativa del público era muy grande. Sting estaba comenzado su carrera solista, pero su éxito en The Police lo volvía indiscutible.

Alrededor de las 2 de la mañana fue el turno de Bruce Springsteen, el encargado de cerrar. Lo curioso es que la gente enloqueció con el saxofonista de la banda, Clarence Clemons . Me atrevo a decir que la gente lo aplaudió más que al propio Springsteen. Fue simplemente increíble cantar todos sus clásicos. ¿Acaso alguien podía imaginarse que un tipo como él podría tocar en Mendoza?

Recuerdo que el sábado a las 8 30 AM tenía un parcial, pero no podía faltar a semejante recital. Igualmente recuerdo que me fue bien y que cerré un fin de semana perfecto. No voy a olvidarme más de esta experiencia que viví hace más de 30 años".

 

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