Historia de la Biblioteca Popular "David Blanco"

Historia de la Biblioteca Popular "David Blanco"

Esta biblioteca está ubicada en un modesto inmueble situado en J. A. Maza 2762 de Gutiérrez, Maipú. Se fundó en el año 2012 por iniciativa de un grupo de chicas muy jovencitas que decidieron nombrarla David Blanco en homenaje a quien había sido su amigo, el actor y militante por los derechos humanos

Redacción MDZ

Redacción MDZ

En este contexto de pandemia, en las sociedades hay que colaborar para el bien común, ninguna persona, por mejor que esté en todo, va a estar plena si su entorno está mal. De modo que la ayuda estatal puede estar más o menos presente, pero hay organizaciones sociales, esenciales, que llegan a donde estos no llegan. Este es el caso de la Biblioteca Popular “David Blanco”, un espacio en Maipú que la viene remando desde hace por lo menos ocho años. 

Esta biblioteca está ubicada en un modesto inmueble situado en J. A. Maza 2762 de Gutiérrez, Maipú. Se fundó en el año 2012 por iniciativa de un grupo de chicas muy jovencitas que decidieron nombrarla David Blanco en homenaje a quien había sido su amigo, el actor y militante por los derechos humanos, el profe de ellas.

Comenzó a funcionar homenajeando a Blanco y desde entonces no ha parado. Sus actividades han sido incesantes: desde talleres artísticos en la misma biblioteca, pero también yendo a los barrios, hasta talleres de socialización del conocimiento en los que se invitaba a vecinas y vecinos a compartir sus saberes con la población infante. También se suman obras de títeres, teatro, conciertos, ciclos de cine en el lugar y en plazas cercanas. Además, trabajan con un proyecto productivo para adolescentes llamado 'Panadería Masas en Acción', donde se aprende a hacer panes, tortitas y cosas dulces. 

Sus fundadoras explican que para todo se ha contado con el compromiso y colaboración de distintos artistas de la provincia. Pero además, y en esto hacen hincapié, “la biblio” se autogestiona mediante una feria de ropa, con la cual juntan fondos para realizar todas las actividades. 

Si Mahoma no va a la montaña… 

La biblioteca popular “David Blanco” ha tenido siempre una herramienta fundamental, esencial, aseguran las integrantes: la Biblioteca Ambulante. Se trata de un carrito de supermercado lleno de libros de todo tipo que ellas, durante los primeros años y cada sábado, se encargaron de acercar a los barrios cercanos, casa por casa. “La idea ha sido siempre circular y estar en el corazón de los barrios”, explican. Porque más allá de que la casa donde funciona la biblioteca suele recibir a cientos de niñas, niños, adolescentes y también adultas/os por cada convocatoria, lo cierto es que las fundadoras también prefieren hacer las actividades en los mismos barrios: “Ese es el lugar de todas estas personas que vienen a la biblio, es importante para ellas y para nosotras que trabajemos cerca de sus hogares”. 

Ocho años después de su fundación, actualmente “la biblio” está solicitando que le concedan en comodato un terreno fiscal en estado ocioso que está ubicado, precisamente, en uno de los barrios donde trabajan desde hace largo tiempo, con la idea de construir un SUM. “El espacio donde funciona la biblio es una casa, recibimos a muchas chicas y chicos, nos viene quedando pequeña desde hace un buen tiempo y eso se traduce en limitaciones al momento de hacer las actividades”, señalan. En la actualidad, las encargadas mantienen diálogo con autoridades municipales para que se concrete este pedido.

Sus integrantes, antes de esperar el saludo y felicitaciones por este Día de las Bibliotecas Populares, han preferido enviar un saludo fraterno y de compromiso a todas las niñas, niños, adolescentes, padres y madres de los barrios con los vienen trabajando: Parque Norte, Azocar, Ingenieros, Villa Hortensia, María Fernanda, Liniers I y II y Chavarría, entre otros.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?