Lectura y juegos de mesa, aliados clave para ejercitar la memoria

Lectura y juegos de mesa, aliados clave para ejercitar la memoria

Jorge Medina, uno de los pioneros de la neurociencia en el país y reciente ganador del Premio Fundación Bunge y Born, señaló que “comer sano, dormir bien, hacer ejercicio moderado y leer son fundamentales para ejercitar el cerebro y sostener la memoria”.

Redacción MDZ

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Jorge Medina, uno de los pioneros de la neurociencia en el país y reciente ganador del Premio Fundación Bunge y Born, señaló que “comer sano, dormir bien, hacer ejercicio moderado y leer son fundamentales para ejercitar el cerebro y sostener la memoria”.

El neurocientífico destacó también que los juegos de cartas, ajedrez y bridge, entre otros de los considerados “de mesa”, son sumamente recomendables para esos mismo objetivos.

Actualmente director del Laboratorio de la Memoria del Instituto de Biología Celular y Neurociencia "Profesor Eduardo de Robertis" (UBA-Conicet), Medina fue distinguido por el Premio Científico que la Fundación Bunge y Born entrega cada año para destacar la trayectoria y el trabajo de investigadores, siendo para la última edición especialmente enfocado en el campo de la neurociencia experimental.

“En los últimos 30 años, nos dedicamos a estudiar cómo se forman las memorias, en especial aquellas que son traumáticas o estresantes. Dedicamos muchos años a estudiar cómo los animales hacen para evitar algo que tenga que ver con un peligro o una situación molesta, y que puede ser aplicable a nosotros”, expresó en diálogo con la agencia de noticias Télam.

Al respecto, Medina indicó que "lo que se sabe menos es cómo podemos traerlas del recuerdo, evocarlas, y de cómo es que nosotros muchas veces comenzamos a olvidar, que es la otra cara de la moneda de la memoria”.

El especialista, reconocido por sus teorías sobre la formación, expresión y persistencia de la memoria, contó que con su equipo de investigación fueron los primeros en reconocer que los dos tipos de memorias, corta y larga duración, se producen debido a fenómenos moleculares y neuroquímicos diferentes. “Queremos conocer los procesos biomoleculares -dijo- que expliquen por qué me acuerdo de algo que me pasó hace un año atrás y no de otros eventos que sucedieron en ese mismo período”.

“Sabemos desde la psicología que la respuesta está en la importancia que uno le da a esa experiencia. Las cosas que más recordamos son aquellas que tienen un color emocional y relevante para nosotros. Todo lo que tenga emocionalidad, experiencias -aunque sean positivas o negativas- son las que más recordamos”, precisó.

En ese sentido, explicó que “las memorias de contenido negativo, estresantes, dolorosas, son las que más se guardan. En cambio, las memorias de recompensa, positivas, se guardan un poquito menos y las memorias neutras que no tienen ningún componente emocional son las que menos se guardan. Saber esto es útil para que las memorias que gratifican perduren y, por el contrario, se atenúen aquellas dolorosas".

"Además, si uno conoce cuáles son los mecanismos para que una memoria dure más o menos, puede servir para hacer durar memorias que nos dan recompensa o nos gratifican. O, por el contrario, acortar o atenuar aquellas memorias dolorosas”.

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