El calvario para poder parir en época de pandemia
Desde que el Covid-19 se instaló en la sociedad las cosas han cambiado sobre todo en materia de salud, ya sea pública o privada, las demoras en el sistema sanitario son eternas para otras patologías. Las cirugías programadas se suspendieron, las camas de terapia son limitadas, entre otros inconvenientes que deben padecer los pacientes que no tienen coronavirus.
Estefanía tiene un embarazo de alto riesgo, cursa su semana número 38 y hasta ayer no sabía en qué hospital iba a parir. Los médicos que durante su gestación la iban atendiendo determinaron que su alumbramiento tenía que ser por cesárea ya que anteriormente había tenido una pérdida con legrado y un embarazo ectópico.
La odisea comenzó en los primeros meses, cuando en la provincia ya se resintió el sistema sanitario por la situación del Covid-19. Estefanía vive cerca de la Salita N°1 y del centro de Salud Padre Llorens, ambos ubicados en las inmediaciones del barrio San Martín, en Ciudad.
Según relataban algunos profesionales de la salud, el Centro Médico Nº1, está solo habilitado para personas que presenten problemas respiratorios y cuenta con un médico cabecera. Mientras que la sala Padre Llorens ha quedado funcionando con todas las especialidades.
"Después de pasar por tantas pérdidas te quedas con miedo, lo que necesitás es que un médico te atienda bien, sea empático", comentó Estefanía y agregó: "La pasé mal realmente, para hacerme una extracción de sangre tenía que vivir en las inmediaciones del centro de salud, sino se negaban a atenderte".
El embarazo seguía su curso con ausencia de médico cabecera para ella. Se acercó al hospital Lagomaggiore en ese momento el nosocomio tuvo un clúster de infectados y comenzaron a suspenderse todas las especialidades, incluso la guardia dejó de atender. No estaban dando turnos según personal administrativo y no la dejaron ingresar.
Con estudios de salud incompletos, con angustia a cuesta, Estefanía pudo juntar el dinero para poder dar a luz a su hijo. Se comunicó con la Clínica Santa Rosa, Clínica Santa María, la clínica de Asistir, entre otras y ninguna la quería atender por su embarazo avanzado y de alto riesgo.
Finalmente y después de peregrinar por las diferentes salas y hospitales, consiguió que un médico la derive al Hospital Diego Paroissien de Maipú. "El trato fue diferente, las enfermeras son excelente. Iba con miedo pero la verdad es que me atendieron muy bien", relató. Recién en ese momento fue revisada por un médico de alto riesgo que le hará el monitoreo al parto.
Estefania emocionada y asustada, relató: "Me siento un poco desesperada, entre el miedo por llevar un embarazo de alto riesgo, el virus, la pandemia y el desborde sanitario", sin embargo, con un suspiro expuso: "¡Tengo fecha de parto!" y será el próximo viernes.

