Teletrabajar: el distanciamiento laboral que llegó para quedarse

Teletrabajar: el distanciamiento laboral que llegó para quedarse

La alternativa del trabajo online que impuso el implacable coronavirus impactó tan profundamente en el mercado laboral que ese antes y después hoy se debate en el Congreso de la Nación. Allí madura una ley que busca regular la modalidad que marcará el pulso de la "nueva normalidad".

Rubén Valle

Rubén Valle

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Si la pandemia habría de darnos vuelta a todos como una media, por qué no iba a hacer lo propio con el mundo del trabajo. El aislamiento obligado (nos) puso a muchos -otros tantos no tuvieron la suerte- a laborar a distancia, en un proceso nuevo para la mayoría y donde primó la intuición antes que las certezas como parte de ese modus operandi a pura tecnología

Con el paso de los días y los meses, el panorama empezó a mostrar cuánto de positivo y negativo tenía esa suerte de "oficina en casa". Y ante la posibilidad de que fuera para largo esto del trabajo remoto -plazo que sólo el mediático Covid sabe cuándo caducará- surgió naturalmente la necesidad de legislar este formato laboral. 

Los propios legisladores que también tienen que hacer lo suyo a través de videoconferencias debaten por estos días un sustancioso borrador con unos cuantos proyectos de ley para regular el teletrabajo

Las distintas iniciativas contemplan las necesidades de empleados y empleadores, siempre enmarcando las propuestas dentro de la Ley de Contrato de Trabajo. De ahí que otorguen a los teletrabajadores iguales derechos que a los demás empleados, mientras que las condiciones particulares de cada rubro serán materia de los convenios colectivos. 

 En general, los distintos proyectos apuntan a garantizar la igualdad de trato, la voluntariedad, que implica que ninguna de las partes fuerce a la otra a aceptar el teletrabajo, y la reversibilidad, que plantea que si la labor original era presencial se pueda volver a ella unilateralmente. 

Otros puntos a desmenuzar y poner en caja: el derecho a la privacidad y a la intimidad del trabajador, y el del empleador a fiscalizar con visitas periódicas al domicilio, que el trabajador pueda distribuir libremente su jornada, que el empleador provea de equipamiento al empleado (el trabajador será responsable de custodiar los equipos) y que el costeo de los gastos sea acordado por las partes.

El derecho a desconectarse fuera de la jornada laboral es un punto sensible y medular. Por eso se propone que "el trabajador no podrá ser sancionado por hacer uso del derecho a desconectarse, ni premiado por no hacerlo”. 

La semana próxima en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados se intentará consensuar las 17 iniciativas que se presentaron para formatear el teletrabajo en la Argentina. 

Vanesa Siley, presidenta de la Comisión de Legislación del Trabajo.

El borrador final, que trascendió a través de parlamentario.com, incorpora el artículo 102 bis a la Ley de Contrato de Trabajo y establece: “Habrá contrato de Teletrabajo cuando la realización de actos, ejecución de obras o prestación de servicios sea efectuada total o parcialmente en el domicilio de la persona que trabaja, o en lugares distintos al establecimiento o los establecimientos del empleador mediante la utilización de tecnologías de la información y de las comunicaciones”.

El proyecto -que ya ha cosechado el visto bueno de los principales sindicatos y del Ministerio de Trabajo- postula que “las personas que trabajen contratadas bajo esta modalidad, gozarán de los mismos derechos y obligaciones que las personas que trabajan bajo la modalidad presencial y su remuneración será la correspondiente al convenio colectivo de trabajo, no pudiendo ser inferior, en su caso, a la que percibía o percibiría bajo la modalidad presencial”.

Un futuro a control remoto

A la espera de la normativa que sin duda marcará un quiebre en el mundo laboral, veamos algunos datos del relevamiento que realizó Apex America en empresas de Argentina, Chile y Colombia.   

  • El 93% de las firmas logró mantener o mejorar sus resultados, por lo que proyectan conservar la modalidad remota.
  • El 47% anticipó que continuará con el teletrabajo cuando termine el confinamiento, en tanto que el 42% todavía no lo descartó. 
  • Para las empresas, los 7 aspectos más relevantes a evaluar para pasar al trabajo remoto son: compromiso y desempeño 22%; eficiencia 20%; cercanía 17%; control 16%; conectividad 11%; entrenamiento 7% y seguridad 6%.
  • El 80% de los encuestados evaluó como "buena" la experiencia del home office. El 56,8% dijo haber tardado sólo un día en adaptarse y el 22,7% admitió que necesitó entre dos y tres jornadas para amoldarse al nuevo formato.
  • El 9,1% de los trabajadores reconoció que todavía no se siente adaptado a la modalidad online.
  • El 81,8% aseguró que lo que más extraña de ir a la oficina es ver a sus compañeros.
  • Entre las complicaciones más comunes aparecieron las tres más comunes: la conectividad, el correcto funcionamiento de las llamadas y la usabilidad de los sistemas.

Del trabajo de Apex America surge como una de las principales conclusiones que en la modalidad "en línea" el trabajador tiene un rol más activo, por lo que su bienestar y su experiencia se tornan más críticos. 

"Estos colaboradores que toman la responsabilidad de autoliderarse en remoto necesitan de nuevas estructuras organizacionales que van desde la infraestructura que disponen en sus casas o los modelos de capacitación con los que incorporan nuevas competencias, hasta la manera en que se mantienen motivados para entregar la mejor calidad", sintetiza el informe, en clara sintonía con los proyectos de ley en danza.  

Como parte de los innúmeros aprendizajes a los que nos somete a diario la pandemia, por la centralidad que tiene el trabajo en nuestras vidas, no resulta extraño que definir el presente y futuro laboral se dirima en el Congreso de la Nación. Verdad perogrullesca, no todos los trabajos pueden realizarse desde la casa, pero los que sí y todos los que se van "descubriendo", virus mediante, justifican hoy más que nunca ponerle foco, atención y soporte legal. 

#Solapa

Belgrano, el gran patriota argentino, de Daniel Balmaceda (Sudamericana, 336 páginas, $949)

  • La historia argentina tiene una importante deuda con Manuel Belgrano y Daniel Balmaceda salda parte de ese destino esquivo con este fascinante libro. El prócer que difundió valores de compromiso; compasión y solidaridad; que rechazaba premios y renunciaba a sueldos; trabajó toda su vida por el bien común. Esta biografía diferente; reveladora; logra interpretar las verdaderas batallas de Belgrano: su desvelo por el desarrollo del campo y su obsesión con la educación; sus actos de valentía; la importancia de su accionar en la Semana de Mayo; su amistad con San Martín y su actividad militar son algunos de los aspectos de sus hazañas que recorren estas páginas; sin obviar los hitos históricos como su emotiva influencia en la Declaración de la Independencia.

#ElResaltador

Cuando una app se lo diga

  • "Siempre que se habla de respeto a la privacidad se sobreentiende que la app es de uso optativo, pero eso no es suficiente para contener una pandemia: supondría dar por sentado que todo el mundo va a colaborar y quedarse en cuarentena voluntaria si así se lo piden, aunque ello choque con sus intereses. ¿Podría ser obligatoria pero respetar la privacidad? Es un escenario difícil de imaginar... ¿Ustedes creen que todo el mundo hará cuarentena de forma voluntaria cuando una app se lo diga? Porque si solo colabora una parte de la población, la cuarentena no sirve de nada. No sé en Europa, pero en EE UU no funcionaría porque la mitad de los ciudadanos creería que su libertad está siendo violada y la otra necesitaría seguir trabajando y no se podría permitir hacer cuarentena". 

{ Cathy O’Neil, matemática, autora de Armas de destrucción matemática, en Retina }

#ALaCabeza

  • Nuevas formas de aprender y enseñar a partir de la pandemia, charla TED a cargo de Melina Furman. Cuando el aislamiento para prevenir el contagio del coronavirus cierra las escuelas, aparecen distintas variantes para llevar la educación adentro de los hogares. Qué podemos aprender para después de la cuarentena, a partir de cómo se enseña en este ámbito educativo distinto, es un planteo central de esta bióloga (UBA), doctora en Educación de Columbia University, profesora de la Universidad de San Andrés e investigadora del Conicet en el área de Educación.  
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