Polémico: Juan José Sebreli instó a salir a las calle pese a la cuarentena

Polémico: Juan José Sebreli instó a salir a las calle pese a la cuarentena

El escritor convocó a la gente a romper el aislamiento y a que los comercios suban las persianas y abran. Considera que sería una acción "perfectamente democrática".

Rubén Valle

Rubén Valle

Está a la vista que los efectos del aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus, a poco más de dos meses de instaurada la emergencia sanitaria en el país, se están haciendo sentir en los argentinos en sus más variadas formas.

De esto puede dar fe el escritor y filósofo Juan José Sebreliquien hizo un temerario llamado de rebelión contra la cuarentena y dejó resonando un mensaje tan peligroso como polémico. 

El sociólogo instó a los ciudadanos a salir a las calles y a los comerciantes a que vuelvan a abrir. Y por si no hubiera quedado claro su planteo, ponderó a esas acciones como "perfectamente democráticas".

En declaraciones a TN, el locuaz Sebreli se explayó: "La desobediencia civil está en los tratados más democráticos del mundo. Significa que todos los comerciantes que van a cerrar porque no pueden sostenerlo, todos el mismo día levanten las persianas y que toda la gente salga a la calle".

Para el autor de El malestar de la política, "esa es la solución; no podemos mirar para adelante porque esto sigue avanzando y no hay ninguna oposición. La oposición no hace nada".

El intelectual negó de plano que los contagios se multipliquen si la gente sale en masa a la calle como él propone. "No, porque ahora (el virus) está en los geriátricos y las villas miserias", apuntó. 

Acerca del temible Covid-19, Sebreli minimizó al virus y lo empardó con la gripe al vaticinar que “el virus va a seguir eternamente, apareció para quedarse. Como la gripe, que no desapareció, pero apareció la vacuna. Es una cuarentena no solo sanitaria, es una cuarentena política, social y económica. Va a quedar un país destruido con miles de desocupados en la calle. Le espera la pandemia económica”.

Para no bajar el tenor de su análisis, respecto del aislamiento de Villa Azul, en el conurbano bonaerense, dijo que “es un ghetto, obviamente. Están ahí encerrados porque no hicieron testeos. Les llevan comida y no les alcanza, no se van a morir de coronavirus, se van a morir de hambre y encima hay falta de agua. Están todos en las casas”. 

Con sus dichos, el Ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires dejó la polémica servida en bandeja y en las redes sociales no tardaron en recoger el guante y devolverlo con munición gruesa. 

 

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