No hay libreta posible para las enseñanzas de la pandemia

No hay libreta posible para las enseñanzas de la pandemia

No fue sorpresa. Hacía días que se sabía que no habría calificación numérica. Para muchos padres, no ver "medidos" a sus hijos es como haber perdido todo el ciclo lectivo. Sin embargo, el 2020 será recordado como el año del virus en que todos aprendimos mucho más que lo que dicta un plan de estudios

Rubén Valle

Rubén Valle

#Maridaje > Musicaliza esta columna Jon Batiste con Chopinesque

 

Seguramente en el futuro los niños de hoy recordarán al 2020 como ese tiempo donde aprendieron más de la vida misma que de Matemática, Lengua o Ciencias Naturales. El año en que no padecieron al recurrente estrés de la nota numérica, pero a cambio la cuarentena obligatoria les devolvió la atención protagónica de los padres, el espacio para aggiornados juegos, conocimientos variopintos y desafíos fuera de agenda.  

Para los ministros de Educación, este contexto de excepcionalidad -léase de aislamiento obligatorio- explica por qué “la evaluación, durante este período, será de carácter formativo y tendrá por propósito retroalimentar el proceso de aprendizaje, adaptar contenidos y hacer devoluciones orientativas a los estudiantes y a las familias”. 

La decisión de no calificar como dicta el manual partió de un análisis social que vale considerar antes de patalear porque el nene o la nena no tendrá un 10 en su libreta. El impacto de la cuarentena ha generado un complejo escenario donde se profundizan las desigualdades ya que, como expresaron los referentes educativos de todas las provincias, la realidad de cada hogar (por ende de cada alumno) es muy distinta en cada rincón del país. De ahí que todos los que forman parte del sistema educativo hayan acordado que si bien es válido evaluar, no lo es calificar a la vieja usanza. 

Como complemento a esa lupa evaluativa sin números, cada provincia disparó su propia encuesta destinada a docentes, alumnos y familias para que la educación virtual no ensanche aún más la distancia física que necesariamente impone la cuarentena. Con la información que devuelva ese sondeo se contará con información muy valiosa, tanto para el proceso de enseñanza-aprendizaje como para "reperfilar" la vuelta a las aulas. 
 
Al menos como está planteada la encuesta de la DGE para la educación en Mendoza, las preguntas buscan a cambio una foto lo más precisa de este periodo fuera de lo común, sobre todo cómo les está impactando emocionalmente el efecto Covid. Un eco que claramente no es el mismo para un niño, un adolescente, un padre o un docente.

Todos, a su manera, atraviesan una etapa de deconstrucción. Para saber a ciencia cierta cuál será el resultado de este proceso tan inédito como transformador todavía es demasiado pronto. Algo que vale tanto para Mendoza, Nueva York o Wuhan. De lo que no hay dudas es que la pospandemia nos encontrará metamorfoseados. Ni mejor ni peor. Distintos

 

#Solapa

La cueva del cíclope. Tuiteos sobre literatura en el bar de Lola (2010-2020), de Arturo Pérez Reverte (Alfaguara, ebook, 1.104 páginas, $300)

  • "Hablar de libros en Twitter es como hacerlo con los amigos en la barra de un bar. Si conversar sobre libros siempre es un acto de felicidad, que una red social sirva para esto la hace especialmente valiosa. Ahí vuelco con naturalidad toda una vida de lectura, y ahí comparto, con la misma naturalidad, la vida de lectura de mis lectores. Y el lector es un amigo". Esto lo dice Arturo Pérez-Reverte, quien cumple diez años en Twitter. Entre febrero de 2010 y marzo de 2020, el español escribió más 45.000 mensajes, muchos de ellos sobre literatura, tanto la propia como aquella que leía o la que lo marcó a través de los años. Estos mensajes conforman los encuentros virtuales con sus seguidores en el mítico Bar de Lola y se suceden periódicamente desde el día en que se adentró en esta "cueva del cíclope", como él llama a la red social. Este libro reúne todas estas conversaciones directas y sin intermediarios entre Pérez-Reverte y sus lectores.  

#ElResaltador 

 Lo mismo, pero un poco peor

  • “Durante muchos años, todas las evoluciones tecnológicas, ya sean menores (video on demand, pago sin contacto) o mayores (teletrabajo, compras por Internet, redes sociales) han tenido como principal consecuencia (¿objetivo principal?) la reducción de los contactos materiales, y sobre todo humanos. La epidemia de coronavirus ofrece una razón magnífica para esta fuerte tendencia: cierta obsolescencia que parece afectar las relaciones humanas. La muerte nunca ha sido tan discreta como en las últimas semanas. No despertaremos, después del confinamiento, en un mundo nuevo; será lo mismo, solo que un poco peor”.

{ Michel Houellebecq, escritor francés, fragmento de un texto escrito para la radio pública France Inter }

#ALaCabeza

  • Prevenir y curar la infodemia de las noticias falsas, por Laura Zommer en TEDxRiodelaPlata. La directora ejecutiva y periodística de Chequeado ayuda a entender el big bang que se está viviendo en estos tiempos con la pandemia que puso al mundo en alerta, no sólo por la rápida propagación de la enfermedad sino también por la proliferación de noticias falsas o maliciosas, fenómeno que la OMS definió como infodemia.

 

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