Un censo para saber cómo leen los alumnos mendocinos

Un censo para saber cómo leen los alumnos mendocinos

Se trata del Censo de Fluidez Lectora que sondeará en escuelas de toda la provincia la capacidad para leer de los alumnos de primaria y secundaria. La acción es un complemento de la campaña "Leamos juntos" que apunta a estimular el amor por la lectura. 

Rubén Valle

Rubén Valle

Las señales ya fueron dadas. La Dirección General de Escuelas tomó la decisión de que en el ciclo lectivo 2020 la lectura tenga un lugar protagónico, donde ese perdido hábito resurja como un vínculo estratégico para su desarrollo escolar y personal. Y lo hará con la campaña Leamos juntos.

El plan lector arrancará en Vendimia con una fuerte promoción de la que forman parte las representantes de cada departamento y que tendrá continuidad durante todo el año con la entusiasta participación de escritores, deportistas, actores y referentes de distintos sectores de la provincia.

Estas acciones, que apuntan a desarrollar el amor por la lectura y los libros, tendrán su complemento en las aulas, no sólo capitalizando los veinte minutos obligatorios destinados a esa "patriada", sino también con el trabajo que se realice en distintas áreas y materias.

En voz alta

Para saber cuál es el cuadro de situación, es decir cómo están hoy por hoy los alumnos de 2º grado de la primaria a 5º año de la secundaria, en la semana del 16 al 20 de marzo se realizará en toda la provincia el Censo de Fluidez Lectora

Lo primero que aclara la directora de Planificación de la Calidad Educativa, Silvina Del Pópolo, es que no se trata de una evaluación sino una valoración de la lectura en voz alta.  

"El censo tiene como objetivo escuchar leer a todos los alumnos del sistema. La intención es entender cuán automatizado está el proceso de reconocimiento de palabras y de decodificación. Una lectura eficiente que nos permite leer oraciones y textos de manera precisa y comprensiva en simultáneo. Tomamos fluidez como una estrategia para la comprensión. Cuando ve una palabra, un buen lector activa de forma simultánea la pronunciación y el significado. Si el lector debe realizar muchas pausas para decodificar palabras, la lectura se vuelve muy lenta y la construcción de significado se ve interrumpida y eso dificulta la comprensión".

Para la funcionaria, "los lectores con este perfil utilizan todos sus recursos cognitivos para leer cada una de las palabras y por supuesto eso afecta la comprensión de lo que leen. Son lectores pocos fluidos para los cuales la lectura, por simple que sea, resulta muy difícil. Y como es tan difícil es poco deseable. Las dificultades que puedan tener al leer pueden obedecer a esa falta de fluidez".  

A este primer censo le seguirán una nueva medición en julio para ver el impacto de las actividades propuestas y otra en noviembre para realizar los ajustes necesarios. 

La fluidez, resume Del Pópolo, no es el único componente de la comprensión si no uno más, pero muy necesario porque si un chico no lee fluidamente no tendrá acceso a la construcción de significado del texto. Con el foco puesto en este proceso, en paralelo la campaña Leamos juntos será el complemento ideal para estimular -y recuperar- la magia de la lectura. 

Precisamente a esto hacía referencia el titular de la DGE, José Thomas, cuando le decía a MDZ que "un chico que no comprende lo que lee, difícilmente desarrolle la matemática, la ciencia, la historia y todas las otras ramas del aprendizaje. Queremos a través de la campaña volver a poner en valor a la lectura".

En definitiva, hacer realidad las palabras del escritor y docente francés Daniel Pennac cuando asegura que “leer nos cambia y eso ya es una forma de cambiar el mundo". 

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