Estar solos en época de pandemia

Estar solos en época de pandemia

¿Qué pasa con aquellas personas que quedaron solas en este aislamiento social obligatorio por el coronavirus?

Nimsi Franciscangeli

“Mejor solos que mal acompañados”, esa frase ha sido utilizada a lo largo de nuestras vidas en más de una ocasión: para amores no correspondidos, para amistades que no terminaron bien, para lazos familiares que había que cortar.

Pero en este aislamiento social obligatorio ¿qué pasa con aquellas personas que quedaron solas?

Desde hace días el único tema del que se habla es de este aislamiento social, principal vacuna para evitar el contagio del Covid-19. Se dan sugerencias para llevarte bien con tu pareja, cómo retomar el vínculo con tus hijos, cómo ayudar a tus hijos en la escuela, entre otros. Sin embargo, nos estamos olvidando de aquellos que por decisión o imposición quedaron realmente aislados, solos en esta cuarentena.

“La soledad te ahoga. En una época era una sensación de que no pasaba nada, pero cuando me quede solo se me complicó, y ahora con esta situación de estar cumpliendo el aislamiento se remueven cosas”, así se desahoga Pablo (48), que mediante WhatsApp pudo describir su situación, a la que agrega: “Antes de anoche me senté a oscuras porque ya agobian hasta las noticias, todo es coronavirus”.

Esta situación de “me quedé solo” no es lo mismo en aquellas personas jóvenes que en las de la tercera edad, la licenciada en Psicología Vanesa Paola Elias (Mat 65174) explica esta diferencia: “Para aquellas personas jóvenes es fundamental sostener un encuadre de cada día, seguir las rutinas, despertarse, levantarse, vestirse y fundamentalmente no quedarse en pijamas o camisón”. A veces, en épocas normales, pasar un domingo en ropa cómoda nos brinda confort, pero en estas circunstancias, según explicó la licenciada “quedarnos en pijama o camisón le da cierta información a nuestra cabeza y tendemos a deprimirnos”

En primera persona. Lauri (35) se animó a poner en palabras lo que viene sintiendo en este aislamiento: “Al principio me angustié. Estuve tres días al menos llorando de a ratos y haciendo mucha catarsis por video llamada con amigos y amigas. Me han contenido mucho. Un día en sí es fluctuante, emocionalmente hablando. Cuesta salir de la cama. Extraño el contacto físico, un abrazo, un beso, ¡ni hablar de coger!”.

“Ayer, una semana después, me cayó la ficha de que al estar expuesta por mi trabajo y tener una pareja que está en riesgo, es conveniente y oportuno estar sola en esta circunstancia. Tardé una semana en tener el entendimiento pleno de que es preferible estar sola. Eso me ha dado entereza en llevarla adelante”, relata.

“Nuestros viejos, bajo ninguna circunstancia tienen alguna posibilidad de acción por fuera del encierro. Los más jóvenes la pueden obtener en esa salida semanal al momento de hacer las compras”, explica la psicóloga, que habla de “tejer redes” como algo fundamental y explica: “Si tengo un vecino que está solo, lejos de su familia, le podemos ofrecer nuestra ayuda con las compras, escribirles una vez al día, pero no sobrecargarlo”.

Laura, tiene 54 años y es asmática, por lo tanto, integra el grupo de riesgo. Ella advierte tener estados de ánimos cambiantes. Sin embargo, se puso como objetivo “ser positiva y realizar actividades que tenía olvidadas”. “Miro series, leo nuevamente mis libros y las compras me las hace gente amiga, me traen la comida y me la dejan en la puerta”, comenta.

“Cien años de soledad” fue la magnífica historia que nos regaló Gabriel García Marquez y durante la novela, todos sus personajes parecen que están predestinados a padecer la soledad, como una característica innata de la familia Buendía. En esta ocasión Maxi (36) tomó como opción permanecer solo ya que trabaja en un hospital público. “Tengo una mamá que integra el grupo de riesgo y una pareja con un hijo chiquito, todo esto me tiene bastante preocupado pero también ocupado. Preferí estar solo, lógicamente se te hace interminable, te sobran días por todos lados, no tener a nadie con quien tomar mates es complicado”, cuenta.

Tips para pasar la cuarentena solos y solas:

  • Escuchar música, cantar y bailar.
  • Realizar ejercicios físicos
  • Crear citas para tener encuentros virtuales, poner una hora y realizar la video llamada para tomar mates, cenar o almorzar.
  • Levantarse y vestirse.

 

En esta época de pandemia, la psicóloga Elias sostiene que “lo angustiante es la imposición al encierro” y reflexiona: “Es el momento de transformar nuestro tiempo y espacio en una oportunidad”.

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