El extremo entrenamiento del joven que recorre América en rollers

El extremo entrenamiento del joven que recorre América en rollers

Lucas Sawyer tiene 26 años y ya patinó mil kilómetros desde Buenos Aires a Mendoza con la única compañía de su mochila con víveres, su casco y sus patines. Quiere llegar hasta Colombia y ahora prepara un descenso que promete sorprender por los caracoles del paso a Chile. Un hombre fuera de serie.

Ignacio de Villafañe

Ignacio de Villafañe

Desde el punto más alto de la ruta que recorre El Challao el deportista extremo Lucas Sawyer se prepara para bajar por un camino agrietado, cubierto de ripio y, por sobre todo, desconocido. Lo hace como modo de entrenamiento pero también por diversión. Es su forma de prepararse para lo que será el próximo gran hito de su viaje, un descenso en rollers -o patines en línea- hasta Chile por los Caracoles del Paso de los Libertadores.

Con solo 26 años, este patinador considerado por sus propios compañeros de disciplina como un "loco lindo", dejó el 14 de enero de este año su casa en Merlo, provincia de Buenos Aires, para viajar por la ruta sobre sus rollers hasta Cartagena de Indias, en Colombia, sin más ayuda técnica "abordo" que una mochila con víveres y un casco de moto como protección.

A la distancia cuenta con la asistencia de su familia -especialmente su madre- que hace las veces de departamento de producción y acuerdan citas, entrevistas periodísticas y promociones con gobiernos e instituciones de las zonas a las que va a llegar.

Lucas Sawyer conquista su propia libertad
Lucas Sawyer conquista su propia libertad.

Es una historia cuya primera impresión que causa en quien la escucha puede distar mucho de la realidad. Porque la imagen de un hombre flaco, de estatura media, que patina bajo la lluvia al costado de la Ruta Nacional N° 7, con una mochila en la cual apenas entra una muda de ropa y un casco rojo cerrado con un espejo retrovisor pegado difícilmente sea asociada por el imaginario común con la de un atleta de elite, aprendiz de taekwondo, con extrema habilidad para andar sobre rollers y una resistencia física por sobre la norma.

Fuente Prensa Mendoza
Sawyer, con su vestimenta de viaje. Gentileza Gobierno de Mendoza.

Tampoco es la imagen que comúnmente se podría vincular con la de un padre que dejó atrás su emprendimiento vegetariano y su fama como malabarista de cuchillos, que ahora viaja de pueblo en pueblo con la costumbre de rechazar los asados que organizan quienes quieren recibirlo de manera hospitalaria debido a que no come carne.

Pero todo eso es Lucas Sawyer. Deportista extremo y vegetariano, frenético a tiempo completo, capaz -dice- de “no dormir por tres días” y de recorrer de 80 a 120 kilómetros de ruta en una sola jornada.

Creer o reventar. O verlo en acción. Mirá el video y conoce a Lucas Sawyer en su faceta más auténtica, sobre ruedas y al extremo, lleno de vértigo.

 

 

 

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