Madres y padres: atención a la hipersexualización de sus hijas e hijos. ¿De qué se trata esta problemática?

Madres y padres: atención a la hipersexualización de sus hijas e hijos. ¿De qué se trata esta problemática?

La hipersexuliadad infantil viene conformando un fenómeno global del que distintas instituciones y organizaciones internacionales vienen alertando e informando. La problemática está dada por la atribución de componentes eróticos en niñas/os para incluirlos en los canales de la publicidad.

MDZ Sociedad

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La gama que componen la industria audiovisual, publicitaria y de estrategias de marketing en relación a la hipersexualidad infantil es variada: la conforman desde desfiles de moda, videoclips musicales, imágenes publicitarias, insumos de juegos infantiles (pintalabios, indumentaria, etc.), hasta costumbres que actualmente incluyen distintas idiosincrasias, mayormente occidentales. La presente nota podría poner de ejemplo la reciente polémica en torno a la producción de Netflix, "Guapis", sin embargo y desde este punto de vista, ese caso se trata nada más que del desembarco de un fomento cultural en una producción audiovisual de alcance masivo, pero que en realidad viene gestándose hace años.

Distintas instituciones y organismos internacionales desde hace tiempo vienen alertando sobre este fenómeno que tiene por objeto dotar a niños y niñas (principalmente estas) de características eróticas y gestualidades sexuales no acordes a su madurez ni emocional ni sexual, aseguran especialistas. Incluso, diarios y portales del mundo entero se han hecho eco de las advertencias y denuncias de esta problemática.

En el año 2017, la agencia española de noticias ABC publicó un informe de Félix López Sánchez, catedrático de Psicología de la Sexualidad (Área de Psicología Evolutiva y de la Educación) de la Universidad de Salamanca, que hacía especial hincapié en que "la sexualidad infantil es un hecho ([es decir] la curiosidad que les lleva a hacer preguntas, a jugar con los iguales... Esto está considerado como normal). Lo que no lo es tanto es la hipersexualización social que en una determinada sociedad como la nuestra, por ejemplo, se hace de los menores, especialmente de las niñas".

Para ampliar, define este fenómeno como un fomento en que "los menores aprenden demasiado pronto imágenes, posturas y conductas relacionadas con la seducción, el deseo sexual y hasta las conductas sexuales para los cuales no están ni psicológica ni emocionalmente preparados".

También en 2017, la agencia de noticias Télam entrevistó a la psicopedagoga mendocina Mónica Coronado, que entonces alertó que en el mundo de la publicidad y el marketing circulan "corpiños con relleno para nenas de 10 años, depilación de cejas o cirugías". Esto conlleva a la infancia "a medir su valor por cuánto les gustan a los demás o cuán populares son. Es una carrera destinada a perder".

Un poco más actual, en agosto de este año, la especialista Gabriela Orozco, académica de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, señaló al portal Reporte Índigo  que "los menores de edad quieren ser atractivos como lo desean los adolescentes y adultos. El problema es que sin madurez, buscan ser aceptados por los demás, lo que afecta su seguridad y desarrollo integral".

Sin dudas, la hipersexualización es un fenómeno que trasciende las fronteras de las personas adultas y alcanza a una infancia que, a su vez, convierte en objeto de deseos. Es un problema que "fomenta, aunque nunca justifique, que algunos varones, adolescentes, jóvenes y adultos las consideren (a las niñas) seductoras y aumenten la probabilidad de interesarse sexualmente por ellas", advierte Félix López Sánchez.

Por supuesto, este fenómeno no pude ser catalogado como "la causa de los abusos sexuales, (que es) mucho más compleja, que siempre está en el agresor. Pero aun así, resulta más prudente que las menores no representen papeles que, aunque sean normales en adultas, resultan inadecuadas a su edad", concluye este especialista. 

De modo general, e incluso superficial y por poner por caso, puede decirse que la historia de la literatura ha incluido relatos que rozan o abordan (ya sea de manera polémica, o bien como denuncias) el tema de la pedofilia o la infancia como objeto sexual. Caben aquí novelas famosas como "Muerte en Venecia", de Thomas Mann, o "Lolita", de Vladimir Nabokov, pero no hace falta remitirse a ellas actualmente, dado que existen, por ejemplo, videos como el siguiente. Allí puede apreciarse un ejemplo de cómo niñas y niños son producidos con dotes y conductas eróticas y sexuales que, a simple vista, no se condicen con lo que especialistas aseguran una madurez sexual y emocional.

En todo caso, la presente nota intenta alertar sobre un fenómeno del que, por el momento, no van a ser ni la industria audiovisual ni publicitaria las encargadas de resguardar a la población infante de este tipo de condenas silenciosas. La familia, las personas adultas a cargo son, una vez más, la trinchera indispensable para soportar el bombardeo.

 

 

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