Vuelven las fiestas: el dato escondido del decreto que deja entrever que se podrá volver a bailar
Luego de que se confirmara que se permiten las reuniones sociales y eventos con una cantidad máxima de 250 personas, los mendocinos comenzaron a preguntarse si por fin se podrá hacer algo que hace al menos diez meses está prohibido: bailar.
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El dato que brinda esperanza a los locales es la interpretación de uno de los puntos del decreto. El artículo clave que deja entrever que será posible volver a la normalidad en los locales bailables es el tercero, donde se autorizan las reuniones sociales y eventos de hasta 250 personas.
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"Aquellos lugares habilitados a la fecha que no cuenten con espacio al aire libre podrán funcionar bajo la modalidad de restaurante, en las condiciones establecidas para tal rubro", establece el decreto.
Pero además, donde se especifican las condiciones para las reuniones sociales indica que "para la organización de cualquier tipo de evento no contemplado en la presente norma, deberá obtenerse la previa aprobación de la Subdirección de Control de Eventos y Locales de Esparcimiento, dependiente del Ministerio de Seguridad".
Es en este punto donde se permite entrever la posibilidad de por fin, bailar en un boliche. Esto es así porque, tal como manifiestan desde la Cámara de la Industria del Entretenimiento Argentino de Cuyo, "lo único que regula este ministerio es la diversión nocturna bailable".
De este modo, la "letra chica" del decreto permite avizorar que se podrá bailar. Sin embargo, aún no está especificado cómo será eso y se prevé que será en los denominados "corralitos". Rodolfo Martínez, vocero de IDEAR Cuyo, defendió esta metodología que evitaría la interacción entre las personas.

A pesar de que desde el punto de vista económico creen que "no es la solución", porque se han generado grandes deudas, serían 264 los locales que se verían beneficiados con la reapertura. "Volver a trabajar implica un cambio de energía muy grande para no perder los puestos de trabajo", manifestaron.
Martínez confesó a Mdz que la autorización permitirá dar fin al problema de las fiestas clandestinas, colaborando con la situación sanitaria de Mendoza. Aún así, siempre "existe la posibilidad de volver atrás con las medidas" de acuerdo a la situación epidemiológica de la provincia.




