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Así deberías comer en las fiestas para evitar atracones: consejos profesionales

Para evitar los excesos durante las fiestas, la Dra. Paola Urrutia nos brindó los mejores tips.
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Si eres de lo que siente que en las fiestas vale todo, porque no puedes dejar de comer. Los consejos de la Dra. Paola Urrutia-Médica especialista en obesidad y miembro de Bionut Obesidad- podrán servirte. 

Porque según contó la profesional: "Si bien es una festividad que se caracteriza por reuniones tanto familiares como laborales, en muchos genera estrés el cómo manejar el consumo alimentario en esta festividad y eso puede llevar a excedernos en ciertas comidas".

  • Entonces, dentro de los hábitos saludables es importante tener orden en las comidas, conservar horarios para el desayuno, colaciones, almuerzo, merienda y cena, realizar ingestas cada 3 a 4 horas y evitar saltarse comidas es fundamental.
  • Consumir las porciones a las que estamos acostumbrados, no tratar de comer menos durante el día, ya que si lo hacemos conseguir saciedad durante la cena va a ser más difícil, además de enlentecer nuestro metabolismo.  
  • La continuidad de la actividad física en esta época es importante, no hay razón para ponerla en pausa. Si continuamos con nuestras rutinas cotidianas, mantenemos una tasa metabólica mayor (cantidad de energía que el cuerpo necesita para sus funciones vitales) consiguiendo un desgaste energético más alto.

¿Cómo podemos hacer para controlar la ingesta durante las fiestas? Es importante tratar de combinar apropiadamente los grupos alimentarios, tratando de mantener el consumo de proteínas y escogiendo cortes, de ser posible magros, con cocciones a la plancha, horno o parrilla, combinándolos con ensaladas frescas en donde prevalezca la diversidad de colores. Mientras más variada mejor. Por otro lado, si bien los hidratos de carbono son el grupo temido de los platos, no hay por qué evitarlos si los consumimos en porciones adecuadas no muy abundantes y combinándolos con los otros grupos mencionados. Además, es de buena práctica disminuir el valor calórico de este grupo alimentario tratando de consumirlos a una temperatura de tibio a frío por las características termorresistentes de algunos almidones, ya que, al estar a una temperatura más caliente, su estructura se ablanda por la pérdida de amilosa, lo que genera que nuestro cuerpo lo absorba más y obtenga más glucosa de este alimento a diferencia de consumirlo con una temperatura más fría. Por ejemplo, en el caso de las papas es preferible consumirlas como ingrediente de una ensalada fría que comerla a modo de puré.

Durante Navidad y Año Nuevo, la comida y la bebida ocupan un rol protagónico. Son celebraciones en donde se mezclan varias emociones desde estrés por la misma preparación que involucra la festividad, además de la alegría por compartir y celebrar, generando una sensación de ambivalencia interna entre “el quiero pero no puedo”, incrementando más la ansiedad que termina generando excesos.

Los excesos que tradicionalmente se asocian a esta época del año, debido a la suma de reuniones y compromisos sociales y familiares, no tienen que ser estereotipos de estas festividades ya que podemos disfrutar sin excedernos pero tampoco restringirnos, lo más importante es celebrar y compartir con nuestros seres queridos. No hay un momento del año para hacer dieta y otro para excedernos, ya que todos los días debemos procurar mantener una alimentación variada, consciente y equilibrada entre lo que necesito biológica y emocionalmente. Para una alimentación saludable el primer paso es la planificación. Mantener horarios sin restringirnos permitirá sostener un metabolismo activo. Podemos comer de todo tratando de cuidar las porciones y combinaciones, escuchando las señales de saciedad que emite nuestro cuerpo y muchas veces no escuchamos debido a la variedad y cantidad de comida que tenemos a disposición que, en ocasiones, genera que comamos compulsivamente inclusive sin apetito.  El comer despacio, saboreando y disfrutando es otra acción a tener en cuenta, ya que permite generar señales de saciedad más rápidamente.

El hacer dietas restrictivas antes o después de una festividad no se recomienda ya que exponemos a nuestro cuerpo a un vaivén energético, sometiéndolo a períodos restrictivos seguidos de ingesta abundante con posterior retorno al ayuno lo que ocasiona mayor enlentecimiento metabólico y disminución de la capacidad de saciógena que tiene nuestro cuerpo.