Lo que debes saber si te vas a separar o divorciar

Lo que debes saber si te vas a separar o divorciar

Terminar una relación consolidada durante años tiene algunas implicaciones legales, además de las emocionales.

Redacción MDZ Online

Si bien algunas veces las implicaciones son bastante obvias, las mismas pueden cambiar si el caso es algo más complicado. Es conveniente buscar asesoramiento legal especializado para entender cuáles son los procedimientos y consecuencias, además de hacer una investigación en sitios como https://wikidivorcios.com.

El divorcio no es una simple separación

Antes de siquiera considerar los conceptos que conlleva el divorcio, hay que diferenciarlo bien de una separación. La diferencia fundamental entre ambos procesos es que las personas separadas no pueden casarse porque no ha sido anulado el matrimonio, mientras que las personas divorciadas sí pueden hacerlo.

Es importante tener en cuenta que la separación matrimonial no finaliza el matrimonio, mientras que el divorcio sí. A nivel legal, la separación mantiene el vínculo entre las dos personas y es posible volver a unirse.

En cambio, con el divorcio se rompe por completo el matrimonio en el ámbito legal. Trae consigo varias consideraciones como la división de bienes, la custodia de los hijos menores e incluso pensiones conyugales.

Finalmente, en ambos casos hay procesos legales en los que interviene un juez, aunque en la separación la pareja puede reconciliarse y anular la sentencia. Esto no sucede bajo ningún concepto con el divorcio.

Ambos procesos tienen elementos en común

Más allá de que los cónyuges ya no están juntos, el divorcio y la separación sí comparten algunos elementos. Es bueno conocer las implicaciones, aunque también hay que considerar que el divorcio tiene algunas implicaciones adicionales. Además, los procesos legales del divorcio tienden a ser mucho más complejos.

En el caso del reparto de bienes, los cónyuges deben contratar un abogado para que les asesore porque es necesario hacer la venta de los que están en común, y es algo que se debe hacer en caso de separación y de divorcio. En la separación de bienes, se va a establecer que cada parte puede administrar sus propiedades sin el consentimiento del otro.

Por otro lado, también hay que llegar a acuerdos en cuanto a la custodia de los hijos menores de edad. Los mismos velan por el bienestar del menor, y tienen que estar escritos en un convenio regulador.

Se establece que las parejas divorciadas y separadas tienen que cesar la convivencia, al igual que anular todos los poderes y consentimientos previamente establecidos.

A continuación se van a detallar algunas implicaciones legales antes mencionadas.

Custodia de los hijos

Existen muchas dudas al respecto, en especial sobre si las mujeres tienen más beneficios después del divorcio y tienden a quedarse con más frecuencia con la custodia. Hay que recordar que los acuerdos se hacen en función de las necesidades del menor, por lo que es usual que la custodia quede en manos del progenitor que pase más tiempo en casa, que suelen ser las mujeres. Esto no implica que las mujeres per se tengan algún beneficio.

Los dos padres tienen que presentar al juez un plan de parentalidad en el que se especifican el tiempo y el lugar que el menor pasará con cada uno de ellos, y el menor tiene el derecho de opinar al respecto. Aquí se incluyen las responsabilidades que asume cada progenitor, el régimen de visitas y la comunicación con el menor.

Existen dos tipos de custodia, la cual se tiene que especificar en el plan de parentalidad. En caso de no ponerse de acuerdo, el juez aplicará uno de los regímenes. He aquí cuáles son los cuidados personales compartidos.

Alternado: el hijo pasa tiempo con ambos progenitores, según las posibilidades de la familia y su organización.

Indistinto: el hijo reside principalmente con uno de los progenitores, pero los dos comparten las decisiones pertinentes a su hijo y las labores correspondientes a su cuidado.

En el plan también se tiene que establecer el régimen de visitas si el tipo de custodia es indistinto. Además, también hay que fijar la suma de dinero mensual destinada a la pensión alimenticia que cubre las necesidades básicas del menor, que la paga el progenitor con quién no vaya a vivir principalmente el menor.

Pensión compensatoria de cónyuges

Esta pensión sólo se puede establecer si ocurre el divorcio. Es una pensión que asume una de las partes para ayudar al otro cuando se hayan separado, incluso mientras el divorcio está en proceso. Una de las partes puede obtener el beneficio si quedó en una posición económica muy inferior a la otra, o si su calidad de vida disminuye en comparación a cómo fue durante el matrimonio.

Esta pensión está destinada a cubrir los gastos básicos del sustento del cónyuge en posición desventajosa, ya sea originada por el desequilibrio económico entre ambos o porque no tiene empleo. El monto fijado suele ser entre el 20% y 30% de los ingresos netos del cónyuge, y se actualiza a medida que lo hacen los ingresos.

El convenio puede tener una duración determinada, durar indefinidamente o cerrar en una sola cuota, según sean las necesidades y posibilidades de los cónyuges. También puede modificarse en caso de ser necesario. Sin embargo, la pensión queda cancelada una vez que el cónyuge afectado recupere su estabilidad financiera, si contrae nupcias de nuevo o si el deudor fallece. 

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