Con estos emprendedores que inspiran, otra Argentina es posible

Con estos emprendedores que inspiran, otra Argentina es posible

Una generación de jóvenes creativos e innovadores están cambiando las reglas del juego. Con ideas renovadoras y sin los sayos de los empresarios de la vieja escuela, van subiendo la vara con códigos propios. Escucharlos pone en evidencia cuán lejos se sitúan de la "quintita" política.

Rubén Valle

Rubén Valle

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Mateo y Gino. Dos jóvenes argentinos como tantos. Un centennial y un millennial que representan a muchísimos de sus pares a los que el traje de inspiradores les calza a medida. Dos ejemplos de que en un país donde el discurso generalizado es el que no se puede o no tiene sentido, ellos van contra la corriente. Y van haciendo, no esperando. No creen en las grietas, no compiten en base a las militancias y, sobre todo, confían en que una buena idea es la madre de todo cambio. Gino y Mateo son emprendedores que ya están dejando huella.

Las historias de Mateo Salvatto y Gino Tubaro son inspiradoras. Seducen por reales, por auténticas. Y sintetizan las experiencias de otros tantos que como ellos están gestando -en silencio o haciendo mucho ruido- otro país posible. Nos están devolviendo a los que podríamos ser sus padres algo de ese fe perdida en el país, de esa utopía que a veces es tan simple e inalcanzable como lo es vivir en una Argentina un poco más previsible y normal.

El verbo es construir

Mateo Salvatto tiene 21 años que a partir de su amor por la robótica y la programación creó la aplicación ¡Háblalo!, que asiste a personas con problemas auditivos y a partir de la repercusión que alcanzó su creación se ganó una merecida fama. Su app está presente en más de 50 países, suma cerca de 190 mil descargas y cuenta con 115 mil usuarios activos. Maneja su propia empresa, Asteroid, con la que desarrolla distintos proyectos e impulsa sus causas (y sus efectos).  

Lo más interesante es lo que hizo con su éxito, transformarse en una voz de referencia de ese segmento que no se siente representada ni por los políticos ni por los medios ni por la dirigencia "tradicional". Tiene, como muchos de sus pares, una visión del país que ni por asomo comulga con cualquiera de las tantas grietas con que se sabotea el crecimiento nacional. 

Mateo estuvo esta semana en Mendoza para dar una charla que desde su título define su filosofía de vida: “Cambiar el mundo al alcance de todos”. Precisamente desembarcó en la provincia donde este año aprobó un paquete de normas para fomentar las TIC que incluye la creación de la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación, Ley de Fomento a los Emprendedores y Ley de Economía del Conocimiento.

En San Martín, Mateo aleccionó: “La colaboración y la construcción de una Argentina mejor es posible a partir de los puntos de coincidencia. Estoy seguro que acordamos que no queremos un 40% de pobreza o una educación tan poco modernizada”. 

"Somos los jóvenes los que vamos a heredar un país que tiene todas las de ganar, pero me parece que pierde todo el tiempo. El país tiene todas las cartas, el envido, el truco, pero hay que jugarlas”, sentenció el joven emprendedor.

En su paso por la provincia, más de un político local (entre ellos Alfredo Cornejo, con quien se reunió en solitario) lo escuchó embobado y tomó nota de varios de los análisis y propuestas que compartió en su sustanciosa charla. 

Todas las manos todas

A sus 25 años, Gino Tubaro es hoy un reconocido inventor argentino que se especializó en la Impresión 3D. Con esa base comenzó a fabricar extremidades prostéticas en impresoras 3D y a través de su ONG Atomic Lab, creada en 2015, las entrega gratuitamente a quienes lo necesitan. Ya ha distribuido más de 1.300 de esas prótesis en 44 países. Hasta el mismísimo Barak Obama le hizo llegar las felicitaciones por su iniciativa. Otros de sus proyectos son un traductor en tiempo real de braille dinámico, un instrumento musical llamado Sound Cube y una impresora 3D confeccionada con pantallas de teléfonos móviles.

En su libro Las manos que inventan están sintetizadas ideas, frustraciones, motivaciones y logros de un joven convencido de que el compromiso y la solidaridad son herramientas estratégicas para cambiar el mundo. O un poco al menos. 

Actualmente el "team Tubaro" está integrado por 18 personas, desde diseñadores, programadores, contadores e incluso abogados. Todo lo que una “startup” u ONG básica necesita tener, Gino dice que lo tiene. Y lo tiene porque son muchos los que confían en su cruzada solidaria. 

Quien ha entregado manos y brazos en 3D desde Ushuaia a la Quiaca, debe luchar para que su sueño no naufrague ante una economía que siempre es implacable con los hacedores. "Subsistimos, es una buena palabra. Dependemos mucho de las donaciones de particulares que entran a la página Atomic Lab y dicen 'puedo donar una mano, un brazo, puedo hacer un aporte'", dice Gino. Pese a los contratiempos, su lucha no se detiene. Como muchos que están en su misma sintonía, la política es no depender de la política. A su modo, ellos reformulan cada día el arte de lo posible en versión 2.0. 

 

#ElResaltador

Educar en la pospandemia

  • "Yo creo que en las escuelas volveremos a una normalidad con algunos cambios. Es evidente que vamos a tener que repensar los espacios áulicos en todo sentido. Las transformaciones que generó la pandemia implicaron el uso de nuevas herramientas y recursos educativos. Esas experiencias acompañadas de formaciones docentes y posibilidades de acceso a los recursos tecnológicos pueden ser un terreno muy fértil para la incorporación de la educación a distancia como nueva herramienta en el quehacer educativo. En el sistema universitario sin dudas veremos algunos cambios. Probablemente aumentarán las instancias virtuales y se reducirán las presenciales... Una reflexión que nos gusta hacer es la siguiente: 'La pandemia nos obligó a enseñar y aprender a través de la tecnología, pero nunca antes habíamos enseñado a utilizarla correctamente'".

{ Agustín Pina, cofundador y CEO de la plataforma Mumuki }

#Solapa

El apasionante origen de las palabras, de Daniel Balmaceda (Sudamericana, 432 páginas, $1.299) 

  • En este nuevo libro Daniel Balmaceda aumenta su colección sobre el origen de las palabras. Con términos novedosos y que hacen al contexto en el que vivimos (como deadline, free-lance o target), hasta el origen de la palabra "cuarentena" que tanto utilizamos en este año. Sin embargo, no deja de lado ciertas frases que utilizamos en la Argentina, como "Quedar en Pampa y la vía", o los maravillosos epónimos, un género en sí mismos. Como dice el autor, la palabra es una herramienta poderosa y admirable. Indagar en su historia es sumergirnos en nuestra propia historia.

  #TuiteadoEn10

 

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