Es falso que el tapabocas cultive hongos y bacterias que bloquean el oxígeno y provocan neumonía

Es falso que el tapabocas cultive hongos y bacterias que bloquean el oxígeno y provocan neumonía

El tapabocas es un filtro que permite el intercambio de gases, por lo que no hay riesgo de respirar dióxido de carbono, aseguran los especialistas. La mascarilla reduce la posibilidad de contagio de coronavirus, y es una forma de protección tanto ambiental como individual. 

Juliana Argañaraz

Recientemente circuló en redes sociales la foto de un hombre con un cartel diciendo “El tapabocas no protege y te enferma. Soy médico”. Junto a la imagen, las publicaciones dicen: “Lo creas o no el tapa boca solo sirve para cultivar hongos y bacteria más bloquear oxígeno, lo cual hace que inhale tú co2 que es el desecho metabólico de respirar provocando una acidosis respiratoria. Consecuencia posible neumonía. Ya tu sabes lo que te dirán si vas al hospital aparte te van a dar jakemate” (sic). Sin embargo, estas afirmaciones son falsas.

La Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y papers científicos aseguran que no es así, y defienden la efectividad de esta cobertura facial como forma de reducir y prevenir contagios de la COVID-19.

La publicación circuló tanto en Facebook (ver acá y acá) como en Twitter y en ambos casos fue compartida un total de al menos 6 mil veces. El posteo más compartido pertenece a un perfil de Facebook llamado “Dioxiecu Cds”, que se dedica a la venta de dióxido de cloro en Ecuador.

El tapabocas, una barrera doble

“El tapabocas reduce la contaminación del ambiente: cuando una persona habla, tose, estornuda o hace actividad física, emite gotas de diferente tamaño que podrían contener el virus y esas gotas van a precipitar y contaminar las superficies como escritorios o picaportes. O si son microgotas o aerosoles quedan suspendidos en el aire un tiempo variable”, explicó a RedDES la médica infectóloga Leda Guzzi, miembro de la SADI.

A su vez, la médica sostuvo que “por otro lado” esta cobertura facial “tiene una función de protección individual porque disminuye la probabilidad de que nuestras mucosas oral y nasal tengan contacto con el virus”. “Es una barrera doble: la principal es la solidaria, pero también la individual”, dijo Guzzi.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, sostiene que “las mascarillas son esenciales para eliminar la transmisión y salvar vidas”. En el apartado COVID-19 de su página web, la institución señala que estos elementos de protección “reducen el posible riesgo de exposición a los virus de una persona infectada, sea o no asintomática”, y que, “si las utilizan personas infectadas, las mascarillas impiden que el virus siga transmitiéndose”.

La OMS advierte que el método debe ser complementado por las demás medidas de prevención de contagio: “Las mascarillas deben utilizarse como parte de un enfoque integral que incluya la adopción de todas las medidas posibles: mantener el distanciamiento físico, evitar entornos cerrados y concurridos en los que haya contacto estrecho entre personas, mejorar la ventilación, lavarse las manos, cubrirse al estornudar y toser, y muchas otras”.

Por otro lado, un artículo de la revista científica New England Journal of Medicine califica al tapabocas como uno de los pilares del control de la pandemia y plantea la hipótesis -aún no probada- de que el uso masivo de mascarillas podría ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad. 

Hongos, bacterias, acidosis y neumonía

El posteo viralizado atribuye graves consecuencias al uso del tapabocas, como “cultivar hongos y bacterias”, “provocar acidosis” y potencialmente causar neumonía.

Sobre el primer punto, Guzzi aclaró: “El tapabocas se contamina rápidamente con flora habitual de la vía aérea y la cavidad oral, pero eso forma parte de nuestra flora. Aunque se humedezca, de ninguna manera se van a generar hongos y bacterias diferentes de los que tenemos en nuestra boca y nariz”. 

“Puede haber mayor concentración de hongos y gérmenes en algunas bocas, pero en todo caso es tu flora, es lo mismo que tragás habitualmente”, sostuvo y agregó: “Si al tapabocas no lo lavás y lo dejás tirado por ahí, capaz se hacen hongos. Por eso necesita al menos un recambio cada 24 horas por uno limpio. Se pueden lavar con cualquier jabón”. 

¿Y qué pasa con respirar dióxido de carbono (CO2)? Como ya se comprobó en verificaciones anteriores sobre este tema, el tapabocas actúa como un filtro, pero permite el intercambio de gases, como el oxígeno y el CO2.

Uno de los expertos que desestimó esta teoría es Claudio Méndez, profesor de Políticas de Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile, quien negó rotundamente que el uso de mascarilla provoque falta de oxígeno en esta verificación del sitio AFP Factual.

Al respecto, una investigación de 2008 publicada en la revista “Neurocirugía” analizó la relación entre el uso de mascarillas de los cirujanos y la reducción de oxígeno. Y, si bien demostró que se registraba una baja en la saturación durante la primera hora de las operaciones, no hubo evidencias de que se debiera al uso del barbijo. 

“El uso de cubrebocas no provoca acidosis, debido a que sirve para retener partículas sólidas, no para retener gases. Para ese tipo de exposiciones se requiere de otro tipo de instrumentos que tienen una filtración mucho mayor. Ni siquiera los barbijos N 95 sirven para retener gases”, coincidió Daniel Pahua, del Departamento de Salud Pública de la Universidad Autónoma de México, en la misma verificación de AFP Factual.

Con respecto a la neumonía, Guzzi es tajante: “De ninguna manera nada de eso puede generar neumonía”. 

Otras verificaciones

Varias desinformaciones sobre los presuntos peligros del uso de tapabocas ya fueron verificadas y desmentidas anteriormente por medios argentinos y de otros países.

Tanto Ojo Público -de Perú- como AFP Factual, medios de fact-checking que forman parte junto a Chequeado de Latam Chequea, verificaron posteos similares. El 13 de julio último, a partir de un video que se compartió más de 75 mil veces, Ojo Público realizó una verificación y concluyó que “es falso que el uso de mascarillas provoque que se respiren hongos, bacterias y parásitos”.

AFP Factual publicó el 30 de junio último un artículo desmintiendo un post viral que aseguraba que los tapabocas podían crear un “cultivo de bacterias”, “provocar hipercapnia y generar acidosis, repercutiendo en que el usuario contraiga cáncer”. 

En distintas verificaciones de Chequeado ya se desmintieron en estos meses varias desinformaciones sobre el tapabocas: 

-La primera, publicada el 8 de mayo, se enfoca en otra falsa consecuencia del uso de la mascarilla: la hipoxia. “Los expertos señalan que los tejidos del tapabocas dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas, y además destacan que no existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas o tapabocas pueda producir hipoxia”, asegura. 

-En junio se publicó otra nota que indica que es falso que el uso de mascarilla provoca que inhalemos el dióxido de carbono que respiramos y que se envenenen los pulmones.

 

  • Esta nota fue producida por la Red Federal contra la Desinformación (RedDES), una red colaborativa federal de medios creada para producir y difundir verificaciones de rumores y contenidos falsos sobre coronavirus que están circulando a través de las redes sociales. Las vías de contacto son: por mail a redfederal@chequeado.com y /Chequeado en todas las redes. Si te llegó información sospechosa por WhatsApp podés enviarla al 11.3679.0690 para su verificación.

 

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