Exposición al sol: cuáles son los riesgos y cómo cuidarse

Exposición al sol: cuáles son los riesgos y cómo cuidarse

Los rayos UV pueden provocar serios daños en la piel, que en algunos casos es permanente. En Verano las personas están más expuestas al sol, por ello se deben extremar los cuidados.

Felicitas Oyhenart

Felicitas Oyhenart

Según la American Cancer Society (Sociedad Americana de Cáncer) la exposición a la radiación ultravioleta (UV) es un factor de riesgo principal para la mayoría de los cánceres de piel. La luz solar es la fuente principal de la radiación ultravioleta, a su vez las lámparas y camas bronceadoras también son fuentes de radiación. Las personas que se exponen mucho a los rayos UV procedentes de estas fuentes tienen un mayor riesgo de cáncer de piel.

La quemadura solar aparece pocas horas después de la exposición al sol: enrojecimiento, ardor, ampollas. En algunos casos piel bronceada (según el tipo de piel), aquí el daño es visible. Sin embargo, hay daños que no se visibilizan: la injuria celular ; esto puede ser reparado por distintos mecanismos que poseen las células. Sin embargo, muchas veces el daño celular es permanente, lo cual lleva a la aparición de arrugas, manchas, o bien cáncer de piel con el correr de los años.

La médica dermatóloga Gabriela Aprea (Dherma Salud) explica cómo se debe cuidar la piel al estar al sol: “Es necesario colocar cremas hidratantes en la piel con factor de protección solar 20 todo el día, se esté o no expuesto al sol. Ahora bien, si vamos a estar al aire libre muchas horas es recomendable usar mayor protección: factor 30, 45 o 50. A su vez, es necesario aplicar nuevamente cada 3 horas o al sumergirse en el agua”. Además aconseja: hidratar la piel, ingerir abundante agua, usar jabones neutros o cremosos, evitar uso de exfoliantes que puedan provocar ardor, enrojecimiento o manchas. 

¿Cómo saber cuando es más riesgoso exponerse al sol?

“Existe una forma gráfica de entender cuándo es más riesgoso estar bajo el sol”, aclara Aprea. La médica dermatóloga explica que si se observa la sombra que se se proyecta y la misma es más corta esto indica que la radiación es perpendicular, por ende la radiación es mayor y más perjudicial. Si la sombra es larga la radiación será menor. En ambos casos debemos aplicar protector con factor solar.

Aunque la persona se encuentre bajo sombra, igual se recomienda colocar factor de protección, gorra de sol, lentes y vestir ropa clara. En el caso de los menores de seis meses, es recomendables que no estén expuestos al sol. 

Hay quienes recurren a remedios caseros (aloe vera, tomate, papa, aceite de coco) al presentar signos de quemadura solar, lo cual está contraindicado. “Siempre es recomendable asistir a un centro médico para que se proporcione la medicación adecuada cuando la persona presente daños en la piel debido a la exposición al sol”, agrega la dermatóloga. 

Todas las personas corren riesgo al exponerse a los rayos UV, pero existen personas que deben tener mayor cuidado: aquellas con pieles muy blancas (pieles tipo 1 o tipo 2), también las de ojos claros. Otro grupo que se encuentra más expuesto a los riesgos por el sol son aquellos que toman medicación en forma permanente, ya que algunos medicamentos son considerados fotosensibilizantes.  A su vez, se debe evitar la colocación de productos fotosensibilizantes (té de ruda, aceite, gaseosa cola) ya que estos aumentan las probabilidades de daño en la piel.

Los aceleradores de bronceado (aquellos que estimulan la producción de melamina), según Aprea, no están contraindicados; estos no no protegen de los rayos UV, por tal motivo se debe aplicar también factor de protección.

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