Por presión de laboratorios, ANMAT avaló a medicamento prohibido

Por presión de laboratorios, ANMAT avaló a medicamento prohibido

Los hechos que dieron origen a la polémica ocurrieron entre noviembre y diciembre del año pasado. El caso saltó a la luz luego de que partes interesadas acudieron a Perfil para exponer el problema. Recién en abril se podrá saber cuál será el desenlace. Hay 27 millones de dólares en juego.

Redacción MDZ

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Idas y vueltas, con presunto lobby farmacéutico de fondo. Después de haber prohibido 16 marcas distintas de remedios que combinaban glucosamina y meloxicam -un producto recetado a quienes padecen artrosis- la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología (Anmat), borró con el codo la disposición firmada y habilitó nuevamente su comercialización mucho antes de que la restricción lograra cobrar vigencia. Fuentes informan que se trata de una pelea que contrapone intereses de médicos y laboratorios y que en esta ocasión la fue ganada por los últimos.

Se trata de la disposición N° 9.629 de la Anmat, ordenada el 29 de noviembre de 2019 por la autoridad sanitaria y mediante la cual se imponía el retiro de 16 marcas del producto de drogas combinadas más popular contra la artrosis dentro de un plazo no mayor a los 90 días.

Ahora las reglas cambiaron. Es que la medida de alto impacto que debía comenzar a regir de manera efectiva a partir del mes que viene fue recientemente revertida por la misma institución que la puso en vigencia en un primer momento.

La información surge de una investigación realizada por los periodistas Jairo Straccia y Florencia Ballarino. Según los datos aportados por la nota que ambos publicaron en Perfil, la decisión de retirar de circulación todas las medicaciones que combinaban glucosamina y meloxicam para combatir el avance de la artrosis había sido tomada por sugerencia del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) con respaldo de la comunidad médica general, luego de haber considerado a dicho producto como una "asociación innecesaria e irracional" de drogas.

Para la Iname el riesgo se presenta debido al uso crónico que frecuentemente le dan a estos remedios quienes padecen artrosis. Además está la contradicción entre ambas drogas respecto a sus prescripciones sugeridas.

El meloxicam, por un lado, es un antiinflamatorio que debe tomarse durante el lapso más breve posible, por periodos de tres a cinco días como máximo. Hacer lo contrario conlleva un incremento del riesgo de sufrir un infarto o una hemorragia digestiva.

Por otro lado, la glucosamina -cuyos efectos contra la artrosis son discutidos por la comunidad médica- es una droga de acción lenta que, en contraposición a lo que precisa el meloxicam, requiere un tratamiento prolongado.

De acuerdo con la consultora Iqvia, entre octubre de 2018 y 2019 se habían vendido en Argentina 1.165.092 unidades de estos fármacos. Un negocio de aproximadamente 23 millones de dólares. La mayoría de estos productos eran entregados a jubilados a quienes el PAMI dejó de cubrírselos desde comienzos del año pasado por cuestionar su seguridad y eficacia.

Precisamente, en la suspendida disposición de la Anmat se reconoce que el meloxicam "es un fármaco cuestionado debido a las alertas cardiovasculares de las Agencias Regulatorias Internacionales" y que la glucosamina requiere una limitación de su uso a tres meses y "debiendo dejar al menos un periodo de descanso de dos meses pudiéndose repetir luego de evaluar si resulta eficaz en el paciente".

Es un mercado de fármacos del cual participan las principales empresas del rubro del país, con Raffo, Bagó, Roemmers y Elea a la cabeza. Respecto a Raffo la situación es especial, ya que acapara el 50% del negocio local, también es el principal exportador de las casi 750 mil unidades que se venden fronteras afuera.

Ahora la situación de estas drogas está en veremos, desde que el 13 de diciembre la misma Anmat que había anunciado pocas semanas antes que los remedios debían dejar de circular volvió a intervenir el mercado para suspender por 120 días la resolución original, a fin de revisarla por medio de un comité externo de farmacólogos que deberán ratificar o rectificar los informes que dieron lugar a la prohibición.

Desde Perfil indican que con todas estas vueltas lo que se busca es dar tiempo la industria de liquidar el stock de mercadería que ya tiene fabricado y distribuido. Será en abril cuando se conozca, a más tardar, el desenlace de esta torpeza cometida por el ente regulador.

 

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