Caso Fortunato: no declararán las ex parejas de Julieta y Genaro
La etapa de debate en el juicio a Julieta Silva por la muerte de su pareja Genaro Fortunato se cerró antes de lo previsto. A las 9 de la mañana comenzó la última jornada de esta etapa en los tribunales sanrafaelinos y, si bien se esperaba que declaren ocho testigos, finalmente fueron sólo cuatro los que aportaron sus testimonios.
Por un acuerdo al que llegaron las partes, se resolvió que cuatro testigos no declaren y se mantengan los testimonios que ya han sido incorporados al expediente, omitiendo la lectura de los mismos. Entre estos cuatro testigos se destacan las ex parejas de Silva y Fortunato: Pablo Tabanera y Agostina Quiroga respectivamente.
La expectativa estaba puesta en estos dos testimonios a raíz de que Tabanera fue una de las personas que llamó Silva tras atropellar a Fortunato la noche del 9 de septiembre del año pasado, a la salida del bar "Mona".
En tanto el testimonio de Quiroga era importante porque la joven estaba embarazada de Fortunato al momento del hecho e inicialmente se creyó que un mensaje de ella había desatado el ataque de celos de Silva que desembocó en el trágico desenlace. Sin embargo, desde un primer momento la joven negó haberse comunicado con Genaro la noche de su muerte.
Otros dos amigos de Fortunato (Diego Russo y Guido García) también iban a declarar hoy, pero las partes desistieron de interrogarlos y se tomarán en cuenta los testimonios que ya fueron incorporados al expediente.
Los únicos cuatro testimonios de la sexta jornada fueron el de una cajera del bar Mona, el de una amiga de Silva que estaba en el boliche con ella la noche de la muerte de Genaro, el de una psicóloga que habría presenciado una escena de celos de Genaro y el de la chica que estaba con Martín Maure, con quien Genaro mantuvo una discusión en el interior del boliche.
La cajera recordó que esa noche había muchos jugadores de rugby en el local y que "llovía, hacía frío y había mucha niebla", por lo cual "tuve inconvenientes con otro auto al retirarme en mi vehículo porque no se veía bien".
La amiga de Silva, por su parte, señaló que Julieta y Silva "estaban bien entre sí, pero Genaro era muy celoso". La joven también hizo referencia a la discusión de Genaro con uno de los mellizos Maure, pero la minimizó asegurando que "no fue de gravedad".
Finalizada la etapa de debate, se pidió un cuarto intermedio y el tribunal deberá determinar la fecha en la que se conocerán los alegatos de las partes y se dictará sentencia. Silva puede ser condenada por homicidio culposo u homicidio simple con dolo eventual, las dos imputaciones con las que fue elevada a juicio la causa.
Una bocha de hockey como prueba
Antes de comenzar la jornada, el fiscal Fernando Guzzo solicitó la incorporación de una bocha de hockey como prueba complementaria a las medidas de una cancha de hockey que se incorporaron ayer.
Lo curioso fue que el representante del Ministerio Público Fiscal llevó la bocha y se la mostró al tribunal, mientras enumeraba las razones por las cuales debería ser incorporada como prueba. El objetivo sería insistir con la estrategia de minimizar las dificultades visuales de Silva, haciendo hincapié en que jugaba al hockey sin lentes y entrenando en horario nocturno.
La defensa se opuso a la incorporación de está prueba, considerando que es "imprudente e innecesario". Será el tribunal quien tenga la última palabra y decida si se suma este elemento al final de la jornada.

