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Un punto icónico de Chacras vuelve a la vida

La artista plástica Renata Würschmidt fue la de la iniciativa y sorprendió al pueblo, que se volcó a las redes para saludar con alegría la idea. En la nota, la historia, los videos, y fotos de este proceso particular.

Se trata de uno de los "íconos" urbanos de Chacras de Coria. Es, sin lugar a dudas, el objeto elegido para dar referencias de muchas direcciones y para orientar a foráneos o simplemente, a los mendocinos que no están acostumbrados a transitar sus calles. La "piedra pintada" es casi folklórica del lugar, y de un tiempo a esta parte estaba ajada y venida a menos, hasta que a una tucumana -y mendocina por adopción- se le ocurrió restaurarla.

"La idea era volver a poner en valor la historia de Chacras de Coria y particularmente esta piedra que es una referencia emblemática. Me tuve que 'controlar' para no agregar toques personales, pues quería seguir el lineamiento de la pintura original", nos cuenta Renata Würschmidt, la artista plástica y vecina chacrense que decidió avanzar con la iniciativa.

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"Desde mayo vengo hablando con Tita, la dueña de casa y de la vereda en donde está la piedra, para hacer este trabajo. Sin embargo los intensos fríos fueron haciendo que el trabajo se pospusiera hasta hoy", explicó la artista. 

"Tita Agustín, como te decía, es la dueña de la casa en cuya esquina está la piedra, y a su vez dueña también del galpón en el que yo trabajo, que está a media cuadra de ahí. El padre de Tita, Elías, fue quien trajo la piedra originalmente. Siempre hablábamos de que ya era momento de volver a pintarla, y como nos pusimos de acuerdo, en estos días cálidos y lindos dijimos: '¡manos a la obra!'. Además estoy por partir de viaje, entonces quería dejarla terminada antes", siguió relatando Renata. 

Los orígenes

La gran roca llegó luego de la ocurrencia de Elías Agustín, quien decidió ubicarla en la esquina de Medrano y Viamonte porque la acequia era sumamente pronunciada y muchos autos caían en ella y se dañaban o producían caos vehicular. "La trajo una tarde en un viejo camión Bedford. Muchos vecinos ayudaron, incluso Tomás Rodríguez, amigo de la familia, fue con mi padre a buscarla. Recuerdo el estruendo cuando esa piedra cayó al suelo. Me encerré dentro de casa y no volví a salir. En su momento pensé que no era una buena idea... Pero con el tiempo vi que sí. Y acá quedó", contó Tita hace tiempo al periódico del lugar, "Correveidile".

"Fasulo", posando junto a la piedra años atrás. 

"Esta piedra es la segunda que se colocó", nos especifica Renata. "La gente iba a pasear a Chacras, las calles no estaban pavimentadas, doblaban intempestivamente por calle Medrano y como las acequias eran muy grandes, se caía el auto dentro de ellas. Primero pusieron una roca más chiquita, y como no resulta, trae desde El Carrizal esta otra piedra grande. Fasulo, -Oscar Ysaguirre, un pintor de brocha gorda muy conocido en la zona, que era todo un personaje: un puntano que llegó a Chacras para quedarse y que hasta supo ser locutor de fiestas de la plaza del lugar-  decide pintarla y finalmente termina trabajando con Elías Agustín en el aserradero que él tenía", resume la creativa.  

Chacrenses "chochos"

"Todo este proceso fue muy loco, porque comenzó siendo íntimo y muy personal con Tita, pero cuando comencé a pintar se hizo viral la cosa a través de las redes sociales. Además de la explosión en Facebook e Instagram, en forma presencial fue fuerte: todo el mundo pasaba con buena onda, me tocaban bocina, me decían cosas lindas, venían con el mate y diarios o crónicas más antiguas sobre la piedra para mostrármelas, y más. La buena energía fue total", dice entusiasmada la Würschmidt.

"Tratamos de ser fieles con los colores y las características de la pintura actual, pero hay que aclarar que un camión chocó la piedra, la movió y cambió su forma. Por eso no es 100% exacta", aclara la artista. 

Escuchá a continuación la entrevista completa a Renata Würschmidt en MDZ Radio.