La educación es sagrada; perder un día de clases, un sacrilegio
La Ley de los 180 días efectivos de clases no se cumple, está mal redactada, es ambigua y poco clara. La jornada extendida que por ley se estableció en 2006 casi no se cumple.
Un alumno que concluye 4º grado de primaria en Chile tiene prácticamente el doble de horas (1157 horas x año) de clase que uno argentino al finalizar 6º grado (720 horas x año).
Según la evaluación PISA de la OCDE argentina está por debajo del promedio en días lectivos por año y en horas de jornada escolar entre todos los países participantes.
Existe consenso internacional en que la cantidad de horas de los alumnos en el aula es una condición necesaria para que logren aprendizajes significativos, especialmente en entornos vulnerables (que es donde menos clases se registran en la Argentina).
Con todos estos antecedentes ¿Hace falta que la secundaria de Mendoza pierda 3 días de clases después de un receso invernal de 2 semanas?
Las jornadas institucionales de capacitación son importantes y contribuyen a la calidad educativa. Pero ¿Podrían realizarse en el receso invernal o lo sábados?
El Feriado por el Patrono Santiago, ¿Se justifica en una provincia que por constitución es laica, y su educación es laica? ¿Desde cuando es feriado?
En esta Argentina, que cuenta con pésimos resultados en todo tipo de exámenes internacionales y nacionales de calidad educativa, que tiene altos niveles de pobreza, un 50% de deserción en secundaria, una bajísima tasa de egreso de las universidades, una gran desprotección de muchos niños en zonas vulnerables que encuentran resguardo sólo en la escuela, etc La educación debería ser sagrada y perder un día de clases un sacrilegio.
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