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El día después del horror para una mendocina en Barcelona

Ximena vivió hasta los 11 años en su Las Heras natal y después se estableció junto a su familia en la ciudad catalana. Ayer estuvo en La Rambla cuando se desató la masacre.

Con cinco horas de diferencia con Mendoza, en Barcelona ya terminó la jornada para la mayoría de los trabajadores y estudiantes. El día después del horror se vivió un clima tenso, aunque la gran mayoría de los habitantes retomó sus actividades diarias con la consigna: "no tenemos miedo".

Ximena Lorenzo Rojas tiene 28 años y vive en España desde que dejó su Mendoza natal a los 11 para establecerse en Barcelona junto a su familia. Ayer estuvo a escasos metros del paseo de Las Ramblas (en donde se produjo el atentado) y quedó en medio del "operativo jaula" que efectuaron las autoridades hasta que pudieron controlar la situación, hoy volvió a su trabajo, de administrativa en una empresa Finlandesa y cuenta que por lo que sucedió ayer, no van a dejar de vivir y "Barcelona no se va a detener".

"Normalmente después del trabajo voy a dar una vuelta a Plaza Cataluña", contó la joven, que en el momento del atentado había ingresado al Apple Store que se ubica a metros de la plaza, y cerca de ella se encontraba su novio, que trabaja aún más cerca del lugar del atentado. 

El recorrido que debieron hacer los transeúntes para desalojar la zona porque los agentes de seguridad les pidieron alejarse de la plaza. 

A las 16:45 horas intento sacar un tiquet de tren, pero los oficiales no la dejaron salir del "Renfe" (la empresa prestadora del servicio de transporte tiene kioscos en donde venden los pasajes ubicados en diferentes puntos de la ciudad). "Justo fue el momento en que estaba pasando todo y no pude salir hasta las 16:55, a las 17:03 mi pareja salía del trabajo (ubicado en Plaza Cataluña 1) para encontrarse conmigo y cuando subíamos la escaleras del tren, escuchamos a una mujer que decían que había habido un atentado. Yo no le creí pero le escribí a mi familia para que se quedaran tranquilos", contó.

La policía estableció un "operativo jaula" que significó que tanto Ximena como su pareja y el resto de las personas que esperaban tomar el tren para regresar a sus hogares permanecieran más de 40 minutos "recluídos" hasta que empezaron a dejarlos salir en grupos. Ximena señaló que "en segundos" las autoridades ordenaron la situación: "Había agentes de seguridad en el tren, en todas las salidadas".

Plaza Cataluña 17:27 horas "operativo jaula"

"Los trenes seguían circulando pero no paraban en La Rambla", comentó Ximena e informó que este viernes el servicio se restableció a las 13 horas con total normalidad. 

Ximena junto a su novio en la Plaza, días antes del atentado. 

"Algunos que vienen de afuera hoy prefirieron no ir a trabajar, pero en mi trabajo todo estaban tranquilos y decididos a que esto no nos pare", contó la joven y comparó la situación con la inseguridad habitual que conoció en Argentina e insistió en que no pueden ser obstáculos para llevar una vida normal:

"Acá no se vive el miedo de la inseguridad constante, de no poder salir a la noche porque si tenés cosas de valor seguro te las roban", cerró.