Horror en Buenos Aires: vivió un año con los cadáveres de sus padres
Los cuerpos de una pareja de ancianos muerta hace varios meses fueron encontrados en una casa del partido bonaerense de Vicente López, donde fue hallado lesionado un hijo de los fallecidos que tiene problemas psiquiátricos y que se cree convivió junto a los cadáveres durante mucho tiempo.
El hecho fue descubierto anoche en una vivienda de la calle Agustín Alvarez 1563 ,de la localidad bonaerense de Florida, Vicente López, donde fueron hallados dos cadáveres en estado de avanzada descomposición.
Todo se inició cuando el hijo, identificado por las fuentes como Roberto Princic (43), fue encontrado por los vecinos fuera de la propiedad con lesiones y una fractura de cadera, lo que originó el llamado a una ambulancia.
El hombre fue trasladado hasta el Hospital de Vicente López, donde los médicos advirtieron que se trataba de un paciente esquizofrénico.
"Pese a su cuadro psiquiátrico y en el marco de una crisis, el hombre les dijo a los médicos y a un tío con el que se contactaron que en su casa él convivía con sus padres muertos y eso originó la intervención policial", explicó una fuente judicial.
La policía se comunicó con el fiscal de Vicente López en turno, Martín Gómez, quien ayer ordenó la irrupción a la casa de la calle Agustín Alvarez y allí la policía encontró los cadáveres de Eugenio Roberto Princic (80) y de su esposa, María Elena Guido (79).
Lo que más llamó la atención de los investigadores es que de acuerdo a las primeras estimaciones de los médicos forenses que trabajaron en la escena, los cadáveres tienen distinta data de muerte.
El hombre, convertido prácticamente en un esqueleto, yacía al costado de una cama, tirado boca abajo y estaba vestido, y de acuerdo a los peritos habría fallecido al menos hace un año.
La mujer apareció recostada sobre su costado derecho, en la cama de una habitación en el fondo de la propiedad y su data de muerte fue calculada en seis meses por los peritos de la Policía Científica.
El fiscal Gómez se presentó en la casa para iniciar las investigaciones junto a personal de la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Vicente López y de la comisaría de Florida.
Fuentes judiciales revelaron a la agencia Télam que de acuerdo a las primeras estimaciones periciales, en el sitio no hay signos de violencia y la principal hipótesis es que las víctimas fallecieron por causas naturales y el hijo esquizofrénico, por su enfermedad, nunca le avisó a nadie que primero su padre y luego su madre habían muerto.
"El hombre tenía una cirugía cardíaca que se veía a simple vista en el pecho, por lo que se cree que se pudo haber descompensado y quedó tirado de la forma en que apareció el esqueleto", dijo un investigador judicial.
El fiscal ordenó que los cuerpos sean remitidos a la morgue y espera los resultados de las autopsias para determinar fehacientemente las causas de los fallecimientos y de esa manera poder establecer en cada caso si se trató de una muerte violenta o natural.
Los pesquisas también pudieron determinar que el hijo dormía en una habitación contigua a la que yacía el cuerpo de su madre y, por el testimonio de vecinos, que tenía actitudes antisociales.
Ruth, una vecina que vive a tres cuadras de la casa donde hallaron los cadáveres y cuyo esposo era el odontólogo del matrimonio Princic, contó hoy al canal C5N que "hace un año" que no sabían nada de la pareja.
"No los vimos más y nos preguntábamos ¿qué habrá sido de esta gente? Pensábamos que se habían mudado pero nunca nada como esto", dijo la mujer.
La vecina explicó que los Princic siempre "llamaban para el día del odontólogo o los cumpleaños o en año nuevo" pero que hacía "por lo menos un año" que no recibía llamados.
Sobre el hijo del matrimonio, dijo: "Sabíamos que tenía un problema psiquiátrico y que el padre le tenía miedo porque no sabía qué reacción podía tener. Era una relación rara, porque el muchacho no está bien".
Otro vecino reveló a la prensa que hace un tiempo el hijo no dejó que entraran a su casa para hacer "unos trabajos de impermeabilización" que afectaban a una propiedad lindera y que todos le tenían "miedo" porque se sabía en el barrio que tenía problemas psiquátricos.
"A veces el padre llamaba a la policía para que su hijo tomara la medicación psiquiátrica", contó este vecino.
El fiscal Gómez pidió que Princic hijo, quien iba a ser operado de la cadera, sea sometido también a una evaluación médica interdisciplinaria para determinar si es peligroso para sí y para terceros y si se requiere su internación psiquiátrica.
También el fiscal instruyó a la policía a averiguar en qué circunstancias apareció con golpes y una fractura, ya que algunos vecinos mencionaron un posible accidente de tránsito y otros estiman que pudo haber sufrido alguna paliza.
"Queremos saber si este hombre se autolesionó, si tuvo un accidente o si fue sometido a alguna paliza", reveló una de las fuentes consultadas.