La bicentenaria Biblioteca San Martín se reinventa para sobrevivir
Con 195 años de existencia, la Biblioteca Pública General San Martín sigue siendo un emblema de la gestión en Mendoza de su creador y mentor, el general José de San Martín, y un símbolo del pensamiento ilustrado que encarnaban en el siglo XIX el propio Libertador de América y un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos con el desarrollo intelectual y cultural de la provincia.
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A sólo cinco años de cumplir sus 200 años, la institución ubicada en La Alameda, padece los mismos efectos de la modernidad que impactan en cualquier biblioteca del planeta. La cantidad de asistentes (un promedio de 100 personas por día), consultas y socios ha decrecido significativamente, frente a la competencia desigual que establece el arrollador avance tecnológico. Ese mismo que en cuestión de segundos permite que desde un teléfono "inteligente" se pueda consultar un determinado texto o autor hasta bajarse miles de libros en forma gratuita. Una pulsada desigual, si se quiere.
En la actualidad, la cantidad de socios activos es de 2.168. Y en lo que va de este año ya se sumaron 350, lo que entusiasma a su coordinadora, Marta Babillón. En 2012 alcanzó su pico de incorporaciones en una sola temporada: 946. Ir más atrás del 2010 es encontrarse con un llamativo vacío estadístico.
Joyas de ayer y hoy
Para menguar el impacto negativo, la histórica biblioteca hoy no se limita a facilitar el acceso al conocimiento, obtención de información o el simple disfrute de la lectura, sino que también provee otros servicios, entre ellos brindar talleres, cursos y conferencias, además de facilitar sus espacios para las más variadas expresiones artísticas, culturales y educativas.
La cantidad de libros con que cuenta la Biblioteca San Martín es 116.592 títulos. De ese total, 8.606 integran la BAL (Biblioteca de Autores Locales), es decir, autores nacidos, radicados o que escribieron su obra en Mendoza, 4.000 pertenecen a lenguas extranjeras y 10.153 corresponden a la sección infanto-juvenil.
Las Joyas bibliográficas, que incluyen obras de los siglos XVI al XIX, suman 3.000 ejemplares. El más antiguo data de 1603: Concordantiae Bibliorum utriusque Testamenti Veteris et Novi : LugduniHoratius Cardon.
En abril de 2003, en un misterioso robo que nunca fue esclarecido, desaparecieron más de 100 de esos auténticos tesoros de los siglos XVI, XVII y XVII. Entre esos títulos figuraba Modus facendi, un tratado de medicina impreso en Sevilla en 1542 y el más antiguo de la biblioteca mendocina. Además hurtaron un libro cuya autoría se le atribuía al mismísimo San Martín y otro que perteneció a Manuel Belgrano y llevaba su firma.
La Hemeroteca es otro de los bienes más preciados de la tradicional institución con 2.840 títulos de revistas, donde destacan colecciones de Caras & Caretas, La Quincena Social, New Evangelical Magazzine y Milcayac, entre otras tantas.
Los diarios tienen su propio capítulo con 387 títulos. Los más antiguos en este rubro son El Constitucional (1853-1884); El Debate (1890-1914); Los Andes (1882); y La Nación (1990).
Por supuesto, los libros digitales tienen un lugar ganado en medio de ese entorno cargado de tanta tinta e historia: 408 son los ebooks en catálogo.
A pulmón (o casi)
Pese a su frondoso historial y su peso institucional, la Biblioteca San Martín no cuenta con presupuesto propio, sólo con una "caja chica" mensual para gastos corrientes. Para la compra de libros, el año pasado el gobernador Cornejo autorizó la suma de $250.000. A partir del 2017, adquirir nuevos ejemplares ya no requiere del visto bueno del mandatario. Los títulos que se incorporan periódicamente surgen en gran medida de las solicitudes de socios y usuarios.
Como los fondos son magros, deben hacerse rendir al máximo. En 2016 hubo que realizar una fuerte inversión en arreglo y mantenimiento del edificio. En esos casos, es la Secretaría de Cultura, de quien depende la BSM, la que se encarga de licitaciones, pagos y envío de obreros para realizar las obras.
La Asociación Amigos de la Biblioteca San Martín es otro de sus sostenes. Su apoyo puede abarcar desde la compra de un proyector multimedia hasta aportar dinero para adquirir libros en la Feria del Libro.
Los nerds resisten
A la significativa baja que sufre esta biblioteca como la mayoría de sus pares en el mundo, se intenta revertirla ofreciendo, además de una amplia gama de servicios, como préstamos domicilliarios, salas de estudio, ludoteca o el acceso a las más variadas colecciones, la BSM cuenta con un Centro Audiovisual, Sala de Proyecciones, Wi-fi, notebooks, presencia en las redes sociales, visitas guiadas a escuelas primarias y secundarias, universitarios y público general, como así también organiza actos, conferencias, cursos y talleres, presentaciones de libros, exposiciones y muestras en el salón de usos múltiples Gildo D'Accurzio y en la sala Leonardo Favio.
Una de las expresiones más a tono con el avance tecnológico y el consumo cultural 2.0 es un canal propio en YouTube donde un grupo de booktubers (jóvenes de entre 15 y 25 años que recomiendan, enseñan y comentan libros), autodenominados Los nerds heredarán la Biblioteca, realizan un capítulo semanal con comentarios e informes de servicios que presta la Biblioteca Pública General San Martín.
Contacto con la BSM
* Atención al público: lunes a viernes de 8.30 a 19.30. Sábados de 9 a 13.
* Domicilio: Remedios Escalada de San Martín 1843, Ciudad.
* Teléfono: 0261- 4231674.
* E-mail: bibliotecapublicasanmartin@gmail.com