Abusos en el Próvolo: declara una amiga de la monja prófuga
Durante la mañana de hoy, la monja Asunción Concepción Martínez prestó declaración ante el fiscal Gustavo Stroppiana en el marco de la causa Próvolo. Su declaración se extenderá a horas de la tarde a partir de que se solicitó un cuarto intermedio.
Martínez fue convocada por el abogado defensor de Kosaka Kumiko, Carlos Varela Álvarez, para hablar en favor de la monja japonesa, quien se encuentra prófuga desde fines de marzo, acusada de ser partícipe primaria y encubridora de los abusos ocurridos por años en la institución lujanina para chicos hipoacúsicos.
Martínez tiene alrededor de 60 años y trabajó en el instituto Próvolo entre 2004 y 2009. Es oriunda de Paraguay y vive actualmente en la provincia de Formosa, desde donde viajó especialmente para prestar declaración en favor de Kumiko.
El abogado defensor de Kumiko presentó un pedido de eximición de prisión para su cliente en caso de presentarse a colaborar ante la Justicia, algo que desde la fiscalía fue denegado.
La eclesiástica se encuentra prófuga desde fines de marzo cuando se libró su pedido de captura, que alcanza el plano internacional. Los rumores la ubicaron en Entre Ríos, Misiones y Paraguay, pero la monja se encontraba dando clases de catecismo en dos institutos católicos de Bella Vista, en el partido bonaerense de San Miguel, hasta que su rastro volvió a enfriarse.
La monja Asunción Martínez declaró en favor de la monja prófuga.
Entre los detalles de la declaración de Martínez que trascendieron, al parecer el letrado de Kumiko se habría opuesto a una línea de interrogación adoptada por la fiscalía; por lo cual se tuvo que convocar a un cuarto intermedio y solicitar la presencia de la jueza de Garantías Alejandra Alonso en el lugar.
Kumiko está acusada de encubrir los abusos, de ser partícipe necesaria en los mismos (colocando pañales para detener el sangrado de las víctimas) y de ser la encargada de "seleccionar" a los niños más vulnerables y entregarlos a los curas Horacio Corbacho y Nicola Corradi. Según trascendió, la eclesiástica estaría dispuesta a colaborar con la Justicia y prestar testimonio siempre y cuando le aseguren que conservará la libertad. Algo que desde la fiscalía no contemplan hacer.