La sorprendente propiedad del aceite de oliva contra la infertilidad
El aceite de oliva es reconocido como un alimento que posee múltiples propiedades que favorecen el cuidado de la salud, gracias a sus cualidades naturales que requieren poca intervención de químicos y conservantes, además de su escaso contenido de grasas. Es bien conocido que ayuda a reducir los niveles de colesterol provocando un riesgo menor a sufrir infartos, por lo que un grupo de científicos mendocinos logró establecer que la ingesta de aceite de oliva ayuda a revertir o atenuar los problemas de fertilidad en hombres con altos niveles de colesterol en sangre.
El grupo de trabajo del Laboratorio de Investigaciones Andrológicas del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCuyo), dirigido por el investigador principal del CONICET, Miguel Fornés, publicó recientemente un trabajo en la prestigiosa revista especializada PLOS ONE, en el cual indica que la hipercolesterolemia, es decir, la presencia de niveles elevados de colesterol en la sangre, es causante de infertilidad o escasa fertilidad en hombres, a causa de alteraciones en los procesos de elaboración de espermatozoides que terminan con células reproductoras malformadas que no pueden fecundar óvulos.
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La investigación reveló que el aceite de oliva contribuye a recuperar la estructura de los espermatozoides al disminuir los niveles de colesterol en pacientes con hipercolesterolemia adquirida por mala alimentación basada en un excesivo consumo de grasas.
En diálogo con MDZ, Fornés explicó que "el aumento del colesterol conlleva a tener trastornos en distintos órganos, células y tejidos. En toda esa variedad de posibilidades, no se había estudiado concretamente lo que sucedía a nivel de espermatozoides, que nosotros abordamos".
"Anteriormente, lo que habíamos visto es que la cantidad y las formas de los espermatozoides se alteran. Hay un mecanismo por el cual las células ubicadas en el epitelio seminífero se transforman en espermatozoides; cuando el colesterol se incrementa y se produce la hipercolesterolemia, algunas de esas etapas se alteran y al final terminan dando espermatozoides malformados, que generan poca o nula fertilidad en el hombre", añadió.
Las cuatro imágenes de la izquierda son espermatozoides de conejos con niveles de colesterol normales (NCR), mientras que las otras cuatro de la derecha son células reproductoras masculinas de ejemplares con hipercolesterolemia y que sufren malformaciones.
Por ello, "cuando se incorpora el aceite de oliva a estas dietas enriquecidas en grasas que causan hipercolesterolemia, el efecto negativo del exceso de colesterol se revierte o atenúa, haciendo que la estructura del espermatozoide se recupere o se disminuya la cantidad de células alteradas", sostuvo.
La incidencia del colesterol en la formación y desempeño de los espermatozoides es "clave", según Fornés. "Una vez que el espermatozoide alcanza el tracto femenino tiene que pasar una etapa llamada 'capacitación', que depende de las cantidades de colesterol que tiene la célula. Si va muy cargada de colesterol, no alcanza a desprenderse de éste y el espermatozoide no cumple con la etapa", agregó.
De todos modos, advirtió el científico, el consumo de aceite de oliva no garantiza por sí solo la disminución de los altos niveles de colesterol, ya que depende muchísimo de los causales de la enfermedad: "Hay, por ejemplo, hipercolesterolemias de origen familiar que se deben a problemas en el metabolismo, u otras que no poseen otras patologías asociadas (como diabetes o sobrepeso), por lo cual deben requerir el uso de medicamentos. Lo mismo ocurre con personas que tienen altísimos niveles de colesterol". Más allá de estas aclaraciones, incorporar aceite de oliva incluso en estos casos contribuye a los efectos positivos de las terapias médicas.
El equipo de científicos del IHEM que realizaron este descubrimiento.
"Nuestro objetivo sería que las personas tengan una cierta protección por el consumo de un producto natural que no tiene un proceso industrial demasiado complejo y preserva sus propiedades naturales", destacó.
Consumo y otros beneficios
En los últimos años se han consolidado y aumentado los estudios científicos que analizan las relaciones entre hábitos alimenticios y la salud, en los cuales el aceite de oliva ha ganado terreno como producto saludable dentro de los alimentos oleaginosos. Si bien aún están en debate algunos aspectos respecto a las formas y las cantidades que deben incorporar las personas, es indudable que el aceite de oliva es un elemento casi indispensable en las dietas saludables.
Fornés aseguró que el aceite de oliva es ideal como complemento alimenticio sustituto de grasas animales y vegetales, como la manteca y la margarina. "Por ejemplo, si a una tostada le ponemos manteca, incorporamos colesterol y grasas que son malas, por lo que se puede reemplazar con aceite de oliva, tal como se come en muchos países".
El aceite de oliva es un buen sustituto para la manteca y la margarina, especialmente como aderezo en comidas.
"También se puede agregar a un puré de papas, a las pastas, las salsas, las sopas o cualquier otra comida, incluso de manera paulatina para que el sabor resulte menos extraño. Así, por ejemplo, se fue sacando la sal del pan, y no se notaron las diferencias en el sabor. Otra opción es buscar aceites que no tengan un sabor invasivo", argumentó.
Así, lo que distingue al aceite de oliva de otras oleaginosas, como las de girasol o maní, es su amplia cantidad de nutrientes, como antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos esenciales. "Lo que se consume es un producto muy natural y noble", subrayó.
Uno de los inconvenientes que presenta el aceite de oliva es su precio, al tratarse de un producto más caro que otros óleos comestibles, llegándose a considerar un artículo "gourmet". Si bien Fornés reconoció esta realidad, aseguró que "su consumo es bastante medido" especialmente como aderezo. Además manifestó que "mientras sea de mayor calidad, el aceite preserva mejor sus compuestos naturales y "recomendó no tenerlo expuesto a la luz ni al calor excesivo".
Los usos del aceite de oliva se popularizaron en los últimos años con la difusión de la famosa "dieta mediterránea", basada en el consumo de frutas, verduras y carnes magras (especialmente pescados) complementados con aceite de oliva, lo que reduce muchísimo la presencia de grasas. "Esta dieta ayuda a las personas con problemas de presión arterial o arteriosclerosis, tengan menos posibilidades de sufrir un infarto agudo del corazón", indicó Fornés.
Los infartos agudos del corazón pueden prevenirse con una menor ingesta de grasas, por lo que la dieta mediterránea es idónea para este tipo de cuidados.
Junto con la prevención de infartos del corazón y la arteriosclerosis grave, el aceite de oliva es muy utilizado en dermatología, con el uso en cremas o compuestos para la piel basados en este producto que combaten algunas enfermedades cutáneas como la psoriasis. Incluso se está analizando sus efectos sobre algunos tumores.
El grupo de científicos mendocinos del IHEM está abocado a seguir indagando en los beneficios del aceite de oliva en otros ámbitos de la salud. "Desde hace tiempo estamos estudiando una posible relación con el deporte. Muchos deportistas sufren un estado oxidativo causado por el mismo ejercicio, lo cual se podría evitar consumiendo antioxidantes siendo que, en ese sentido, el aceite de oliva aporta una buena proporción", explicó Fornés.
"Queremos dar una buena definición sobre algunos usos en particular, siendo que nos preocupa poder definir bien cuál es la dosis que el individuo pueda consumir diariamente para que su estado oxidativo esté protegido", recalcó.