¿Por qué hay más sismos en la provincia?
En las primeras dos horas de este lunes hubo tres sismos con epicentro en la provincia: a las 0.31 (de magnitud 2,5), luego otro a las 1.34 (3,1 grados en la escala Ritcher) y un tercero, de magnitud 2,5, a las 2.10. El primero y el tercero ocurrieron en el área donde se produjo el mayor sismo de lo que va del año en la Argentina continental: el del jueves último a la noche, de magnitud 5,3. En tanto que el segundo tuvo su epicentro más al norte, a 6 kilómetros de Uspallata
Y pasadas las 11 de hoy hubo un cuarto sismo, de magnitud 2,8 y con epicentro a 44 kilómetros al sudoeste de Potrerillos.
El temblor del jueves último a la noche fue el mayor ocurrido en la Argentina continental en lo que va de 2017. El que le sigue, de magnitud 5,1, también tuvo como epicentro en la provincia de Mendoza:
Hasta antes del sacudón del jueves último, en promedio había un sismo por día en algún punto de la provincia. A raíz de las réplicas del mismo creció la cantidad de sismos por día en la provincia: pasó de 1 a 5, según los registros de ayer y del sábado. Y a eso hay que sumarle de hoy . ¿Qué está pasando para que esto ocurra?
No se viene una catástrofe. Tampoco es una señal del fin de los tiempos. Y menos aún, que el planeta esté cambiando o que pueda estar hundiéndose la Cordillera de los Andes. Hay una explicación científica -más bien general- que en sí no es una novedad y que lo describe el geólogo Víctor Ramos:
Para empezar hay que entender que la mayor parte de la actividad sísmica se concentra en la región centroeste (allí está Mendoza) y noroeste (Jujuy y Salta están entre las provincias donde más se mueve el piso):
Este mapa de la sismicidad del Instituto Nacional de Prevención Sísmica muestra lo que se ve a diario: mayor concentración de temblores en zonas de la costa del Pacífico, la cordillera de los Andes y el área de la precordillera que nace en La Rioja y termina en el sur de Mendoza, y además enalgunas zonas de Catamarca, como también de Salta y Jujuy. Y como lo indica ese mapa, el epicentro del sismo del jueves último integra una de las zonas más activas del país::
. Según Ramos esto no es ninguna novedad, sino que es algo que viene transcurriendo desde hace unos 10 mil años. El INPRES, en su página web, aclara que hoy en día, al conocerse en forma periódica e inmediata la intensidad y ubicación de cualquier temblor, a diferencia de tiempos pasados, la gente está más al tanto de los mismos y esto puede generar la idea de que en los últimos tiempos ha crecido la frecuencia de los movimientos telúricos. Si bien es cierto que siempre hubo sismos y que el norte de Mendoza está comprendida en la zona más caliente del país, hay una explicación científica de por qué es así: la cordillera crece un poco cada año y esto se debe al proceso conocido como subducción horizontal, que no es otra cosa que el el proceso por el cual la corteza oceánica se introduce en forma horizontal por debajo de la corteza del continente.
Esto ha sido así desde hace miles de años, ya que esta presión hecha en forma horizontal por el océano Pacífico fue lo que terminó dándole forma a la Cordillera de los Andes.El resultado geológico, además de levantamiento de la cadena montañosa, ha sido el desarrollo de importantes fallas que permanecen activas.
Si bien Jujuy y Salta registran más actividades sísmicas que Mendoza, la presión de la corteza océanica hacia el continente no es horizontal, sino que de 30 grados, por lo que los sismos en el norte del país son de menos intensidad.
En síntesis, no hay una respuesta que explique o anticipe lo que pueda pasar en la zona donde se registró el fuerte sismo del jueves último (76 km al SO de Mendoza y a 43 km al SO de Potrerillos, en la imagen de portada de esta nota), más todas las réplicas que aún continúan. Sólo hay una explicación científica, más general, que consiste en que la placa Sudamericana está en colisión con la placa de Nazca, situada más abajo y que tiende a subir a medida que genera una fuerte presión de energía (subducción horizontal). "Este proceso genera una cantidad enorme de energía que tiene dos maneras de liberarse: con un terremoto o por medio de la erupción en un volcán", afirma Jorge Codignotto, geólogo e investigador del Conicet.
El siguiente mapa del INPRES muestra el epicentro de los terremotos más destructivos que ocurrieron en Argentina entre 1692 y 2015: