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Tras la muerte de Ayelén, la Justicia escuchó su denuncia

Roque Arroyo, padre de Ayelén, fue denunciado por su hija por abuso hace dos semanas. Ayer, tras el femicidio, quedó imputado en esta causa.

Tomó coraje y después de tres años, denunció el abuso al que fue sometida por su padre, quien también atacó a su otra hija en aquella ocasión. Sin embargo, la Justicia no reaccionó a tiempo y Ayelén Arroyo fue asesinada por el denunciado. Eso sí: tras el femicidio, el fiscal interviniente encontró la denuncia de la joven e imputó a su asesino por aquel abuso.

Ayer durante la tarde, Roque Arroyo quedó imputado por "homicidio agravado por el vínculo y por femicidio y desobediencia", después de asesinar a su hija ayer a la mañana en su casa de Ugarteche. La figura "desobediencia" es por no haber respetado una orden de restricción, la única reacción de la Justicia tras la denuncia de Ayelén que, evidentemente, no alcanzó.

En la causa por abuso (94400/16), que se inició tras la denuncia de Ayelén, se imputó a Roque Arroyo por "abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa agravado por el vínculo".


Ayelén tenía 19 años y una hija de apenas un año. Vivía en una humilde casa del barrio Las Rosas de Ugarteche (Luján), junto con su pequeña y un hermano de 10 años. En un asentamiento cercano vivía su padre, que ayer a la mañana, sin nadie que haga cumplir la orden de restricción, ingresó a la vivienda de Ayelén, la golpeó, la arrastró al baño y la apuñaló en reiteradas ocasiones.