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Abusos, negligencia y silencio: la historia detrás del femicidio de Ayelén

Los vecinos del lugar aseguran que la violencia era habitual. Hace dos semanas se realizó una denuncia y había una orden de prohibición de acercamiento para el padre. Sin embargo, la mató.

Ayelén Arroyo sufrió abusos y violencia durante años y por eso ella y sus vecinos habían denunciado a su padre, Roque Arroyo. Según explicaron los vecinos, había una orden de restricción para que no se acercara a su hija y estuvo detenido algunos días. Sin embargo, fue liberado y durante la madrugada mató a Ayelén, que estaba sola en la casa junto a su beba y un hermano menor que estaba a su cuidado. A pesar de la orden de restricción, Roque Arroyo no tuvo obstáculos para llegar al lugar.

La denuncia por los abusos la habían hecho los hermanos y la propia víctima hace dos semanas. Ayelén tenía 19 años. Era madre de una niña de un año. El padre de la bebé llegó al lugar de los hechos y hubo cruces con los habitantes de la zona que le recriminaron haber "abandonado" a la chica. "Esto es tu culpa", le espetó el joven a la vecina que lo increpaba, refiriéndose a que fue ella quien impulsó a Ayelén a que denunciara a su padre tras años de abusos. 


El femicidio ocurrió en el barrio Las Rosas, en la casa 36 de la Manzana C, una zona humilde de Ugarteche, Luján. Ayelén había estudiado en una escuela de El Carrizal y actualmente no tenía trabajo. Había abandonado los estudios cuando se convirtió en madre para cuidar a su pequeña y a su hermano menor.

Los vecinos acusan a Roque Arroyo de haber tenido actitudes violentas con otras personas de su entorno familiar; en particular la mamá de Ayelén, sobre la que no hay datos precisos sobre su paradero. Algunos vecinos afirman que abandonó a su familia y se fue a vivir a San Juan hace varios años. 

En la casa del barrio Las Rosas, Ayelén estaba sola junto a su hija y su hermano menor, que estaba a su cuidado. Otros dos hermanos hombres y dos mujeres vivían en otra casa. En el momento del ataque no tuvo forma de oponer resistencia. 

Aunque las denuncias son recientes, las situaciones eran conocidas por sus allegados. "Siempre contaba la mala relación que tenía con el padre y las cosas que le hacía", relató una ex compañera de la escuela de Ayelén.  "Hace dos semanas ella denunció al padre y ahora pasó esto. Ayelén lo había denunciado por abuso. Él ya no vivía en la casa. Era una chica buena, siempre la veíamos pasar con el cochecito. Cuidaba mucho a su bebé y a su hermanito más chico", contó Yésica, una de las vecinas de la joven asesinada.

Lo que no termina de quedar claro -ya que existían versiones encontradas al respecto- es si la denuncia de Ayelén contra su padre fue por abuso contra ella, contra su hermano menor o contra ambos. Lo cierto es que sobre Roque Arroyo recayó una orden de restricción cuyo cumplimiento nadie verificó. El cuerpo degollado de Ayelén es la última muestra de un Estado ausente, apático, negligente o, lo que es peor, brutalmente incompetente.