El Gobierno había decidido aplicar la eutanasia
La muerte del oso Arturo significó un "alivio" para los veterinarios que tenían a cargo su caso. Esto se debe a que estaban considerando la posibilidad de "dormirlo" ante el creciente deterioro que presentaba su salud.
El secretario de Ambiente, Humberto Mignorance, y el médico veterinario Oscar Ríos, brindaron una conferencia de prensa donde respondieron preguntas sobre los motivos que provocaron el deceso del longevo oso polar y el destino que tendrá su cuerpo.
"En marzo, Arturo comenzó a presentar secreción mucosa, se le realizó un cultivo y se encontraron bacterias y hongos. A pesar de eso, el animal mantenía su rutina normal. Tiempo después empezó a presentar dificultades para comer y se lo notaba muy molesto con su nariz. Se le diagnosticó una infección que le estaba produciendo una lesión ósea en la zona de las fosas nasales, comprometiendo su capacidad olfatoria y su visión", explicó el veterinario.

"Ya había perdido ambos sentidos -vista y olfato- pero sorprendía el manejo del espacio que tenía, ya que intentaba mantener su rutina. Comía cada vez menos por él estrés de no ver y había que aplicarle inyecciones todos los días. Al final el deterioro era muy avanzado y se estaba considerando la posibilidad de practicarle la eutanasia cuando se produjo la descompensación multisistémica y paro cardiorrespiratorio que le provocaron la muerte", añadió Ríos.
El veterinario además señaló que el oso había superado largamente la expectativa de vida que tienen los osos polares, que es generalmente de entre 20 y 24 años. Arturo iba a cumplir 31, por lo cual se lo consideraba "super geronte".
El cuerpo del oso
Humberto Mignorance, por su parte, señaló que se le realizará la correspondiente necropsia para establecer el motivo de su deceso y luego se decidirá qué pasa con su cuerpo. "En la necropsia se analizará el estado de la piel para ver si se puede continuar con el proceso de taxidermia o si no es aconsejable", explicó.
Destino del zoológico
El secretario de Ambiente afirmó que el cierre indefinido se mantiene y que no se incorporarán nuevos animales e irán disminuyendo paulatinamente la población para adaptarla a la capacidad de los recintos. Además, se subastarán algunas especies pero sólo a lugares que les brinden mejores condiciones de vida, de ninguna manera podrán participar de la subasta otros zoológicos o circos.
"Se está llevando a cabo un plan de contingencia, hay trabajadores realizando mejoras en los recintos que estaban más complicados. Las condiciones no están dadas para reabrir el lugar y la prioridad la tienen los animales", añadió.
Con respecto al proyecto de transformar al zoológico en un ecoparque, Mignorance se mostró esperanzado en que la muerte de Arturo "agilice el tratamiento y aprobación en la Legislatura".
"Estamos viendo qué ajustes hay que hacer desde el punto de vista técnico en el proyecto. Nos reunimos con quienes llevan adelante la transformación en Capital para ver qué correcciones corresponden. Hay que adaptarse al cambio de paradigma que se está dando en el mundo", concluyó Mignorance.
