Tras 60 años, vecinos del barrio Flores dejan de ser "ocupas"
Pasaron más de 50 años como "ocupas". Derrumbaron casas con topadoras y hasta hubo proyectos para construir un muro. Ahora, los habitantes del Barrio Flores serán dueños del lugar donde viven luego de que la Universidad Nacional de Cuyo donara los terrenos lindantes a la institución, donde se asienta el Barrio Flores. MDZ se acercó al lugar a recabar opiniones de los vecinos, quienes podrán regularizar su situación luego de años de ocupar el lugar ilegalmente.
En el Barrio Flores la noticia aún no llegaba y los vecinos consultados manifestaron desconocer la decisión que tomó la institución educativa. Si bien al principio se mostraron a la defensiva, cuando se les explicó que la donación tenía como condición urbanizar el asentamiento, y que, de esa manera, mejorarían sustancialmente las condiciones en las que viven, la incredulidad dio paso a una mueca de alegría, aunque la desconfianza permanecía en el aire.
Esa desconfianza tiene en qué arraigarse. "Hace años que nos vienen prometiendo cosas. Primero que nos iban a dar casa en otro lado y después que nos iban a donar los terrenos acá. Ya no sabemos qué pensar", afirmaba una vecina que vive en el lugar hace más de 40 años.
Por ser considerados "ocupas", en el barrio no hay servicios básicos y nunca se habilitaron obras oficiales de infraestructura. Solo cuentan con electricidad -a la que están colgados-, por lo cual el acceso a esos servicios significaría un importante mejoramiento en las condiciones de vida de los habitantes del lugar. "Sería muy lindo. Me fui un tiempo al barrio La Favorita con mi mamá pero se complicó y tuve que volver. Varias veces quisimos regularizar la situación pero todo termina en nada", explica un joven que vive en los terrenos desde que era un niño.
El Consejo Superior, máximo órgano de gobierno de la UNCuyo, autorizó la transferencia de los terrenos "tomando en cuenta que era necesario solucionar la precariedad de las condiciones de vida de la población vulnerable con la que convive cotidianamente", y que aporta al paisaje un brutal contraste.
Aún no han trascendido detalles sobre cómo se llevará a cabo el proceso de urbanización y se regularizarán los títulos de propiedad de las tierras. Sólo se sabe que la Universidad transferirá a la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza los terrenos para que se encargue del proceso.
Repaso histórico
El asentamiento del Barrio Flores lleva más de 60 años y su crecimiento exponencial ha llevado a albergar a decenas de familias. El conflicto con la Universidad ha atravesado diversas etapas. Inicialmente, a mediados de la década del '60, el Gobierno mandó a desalojar los terrenos y envió topadoras, aunque sólo derribaron dos casas porque la acción de los vecinos les impidió seguir adelante.
Luego de ese incidente se comenzó a trasladar a los habitantes del asentamiento, otorgándoles viviendas en otros lugares de la provincia. Así nacieron los barrios Corazón de María, Las Rosas, Sargento Cabral, Jardín Challao, Alto Mendoza y Mirador, entre otros. En los '90 el conflicto recrudeció. También hubo derrumbes de casas con topadoras para evitar que otras familias ocuparan las casas de quienes se mudaban.
En algún momento incluso se consideró la posibilidad de construir un muro para "ocultar" lo que sobrevive del asentamiento, con el objetivo de aislar al barrio del claustro universitario.
Finalmente, tras años de lucha, las familias que siguen en el lugar ya no albergarán temor a ser desalojadas por la fuerza, ni deberán planificar su "resistencia" o justificar su permanencia ante nadie. Luego de 60 años de ser mirados con desdén, esta reparación histórica les permitirá observar el futuro con optimismo y recordar el pasado orgullosos por la batalla librada.