"Un grito esperanzador: no al trabajo y a la explotación infantil"
La instituciones, organizaciones civiles, públicas y privadas (1), las leyes (2) ,a nivel mundial, nacional y provincial han sido y son valiosos instrumentos para paliar este flagelo que afecta a la humanidad. Sin embargo, la situación es compleja, con enfoques y resultados desiguales que dependen de los diversos contextos geográficos y económicos. Lo cierto es que a pesar de algunas alentadoras estadísticas, la realidad nos desafía con el aumento de la pobreza, la desigualdad, los monopolios capitalistas, los fundamentalismos religiosos, las crisis de los paradigmas educativos, la sociedad de consumo, el mundo del espectáculo, el cambio de valores y la violencia generalizada.
Según un informe de la UNESCO:
Principales conclusiones:
- Sólo un tercio de países lograron todas las metas mensurables de la educación para Todos.
- 50% de países lograron matrícula universal en primaria;10% más están a punto de hacerlo.
- E. 2.012, había 121millones de niños y jóvenes sin escolarizar (en 1.999, era 204 millones)
- Los niños pobres tienen cinco veces más posibilidades que los ricos de abandonar los estudios primarios.
https://es.unesco.org/gem-report/report/2015/la-educaci%C3%B3n-para-todos-2000-2015-logros-y-desaf%C3%ADos#sthash.QDEqvxVW.tLS16xLt.dpuf
Sin embargo, esos escenarios no nos eximen de ocuparnos de este drama infantil, al contrario, nos obliga a tomar conciencia sobre la dimensión social, presente y futura de estos niños en una situación de vulnerabilidad que atenta con los más elementales derechos humanos. El derecho a ser niños.