Presenta:

En Argentina 24 personas fueron heridas por "balas perdidas"

Así se desprende de un informe de las Naciones Unidas preparado por UNLIREC.
710157.png

 Entre 2014 y 2015 un total de 24 personas fueron heridas por lo que comúnmente se conoce como "balas perdidas"; 14 de ellas murieron, 10 quedaron lesionadas y del total, 63% fueron menores de edad.

La Argentina no es el país en el que el problema se ve con mayor frecuencia. Lo son Brasil (197 casos en el mismo período) y Colombia (101, que vive un conflicto armado). En toda Latinoamérica y el Caribe la suma llega a 826 víctimas, de las cuales el 45% murió.

Todos estos datos surgen del informe "Balas perdidas II", elaborado por el Centro de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y Desarrollo en América Latina y el Caribe UNLIREC), con sede en Lima, Perú, al que accedió MDZ y que se dará a conocer en los próximos días.

A nivel subcontinental, estas son algunas de las conclusiones del informe:

- Las principales conclusiones del estudio son las siguientes: • El 55% de las víctimas de balas perdidas fueron hombres mientras que el 43% de las víctimas fueron mujeres. En el 2% de los casos documentados, el sexo de la víctima no fue especificado. Estos resultados reafirman las conclusiones del estudio anterior en el cual se había encontrado que el 53% de las víctimas habían sido hombres mientras que el 43% habían sido mujeres. Estas cifras sugieren que las mujeres representan un porcentaje mucho mayor de las víctimas de balas perdidas en comparación con el de la violencia armada en general ya que, a nivel mundial, las mujeres representan sólo el 16% de las víctimas de la violencia con armas de fuego en general.10 Esto quiere decir que en los casos del uso intencionado de la violencia armada, los hombres representan una mayoría sobrecogedora de víctimas, mientras que en casos de balas perdidas la vulnerabilidad de las mujeres de resultar heridas o muertas se incrementa sustantivamente. 

- Los menores de edad (menores de 18 años) representaron el 43% de las víctimas de balas perdidas, mientras que los adultos jóvenes (entre 18-29 años) representaron el 18%. Esto significa que el 61% de todas las víctimas de balas perdidas fueron jóvenes menores de 30 años. Similarmente, el estudio anterior había concluido que el 45% de todas las víctimas de los casos documentados habían sido menores de edad y el 21% adultos jóvenes, representando así el 66% de todas las victimas de balas perdidas de la muestra analizada. 

- En cuanto al tipo de violencia armada que produjo víctimas como consecuencia de balas perdidas se puede concluir lo siguiente: el 15% de los casos estuvo relacionado con la violencia de pandillas y el 14% con el crimen organizado. El 12% de los incidentes estuvo relacionado con el crimen común/robo a mano armada. La violencia social/comunal/interpersonal fue identificada en el 10% de la muestra analizada. Los tiros al aire/disparos alegres estuvieron presentes en el 9% de los casos documentados. El conflicto armado/terrorismo fue identificado en menos del 1% de los casos identificados. Los motivos y actores detrás de un gran número de casos de balas perdidas fueron desconocidos y representan el 32% de la muestra. Por último, un 4% de los incidentes no pudo ser asociado a ninguna de las tipologías de violencia armada pre-establecidas. 

- El 14% de los incidentes estuvo relacionado con intervenciones legales en las cuales la bala fue disparada por el arma de un oficial de la ley y/o por el arma de un criminal en un enfrentamiento con las autoridades sin llegarse a conocer la fuente precisa de la bala.  

Los casos argentinos y los otros

Un caso emblemático de nuestro país citado por el informe de UNLIREC, es el de una niña de tres años murió por una bala perdida disparada por delincuentes que huían tras robar un celular. La menor iba caminando con su mamá, su hermana y una prima cuando recibió el impacto. El disparo entró por el tórax (27 de julio de 2015).

El otro fue el siguiente:  Un niño de cinco años de edad que viajaba en un auto con su padre terminó herido por una bala perdida en la cabeza. La bala fue disparada en una intervención legal que buscaba atrapar a unos ladrones que huían tras robar una vivienda (5 de mayo de 2015).

La casuística citada es importante para ser tenida en cuenta y disminuir aun más las posibilidades de que balas lanzadas al azar dejen heridos o muertos:

- HONDURAS.  En un operativo policial contra pandilleros, luego de un intercambio de disparos, perdió la vida un comerciante de 51 años de edad quien fue alcanzado por una bala perdida frente a su casa en la Colonia Cristóbal Díaz, Comayagüela (12 de junio de 2014).

- JAMAICA.  Un niño de doce años de edad estaba haciendo tareas en su casa cuando una bala perdida lo hirió de muerte. Se desconoce la procedencia de la bala (18 de marzo de 2015).

- CHILE. Un niño de doce años de edad estaba haciendo tareas en su casa cuando una bala perdida lo hirió de muerte. Se desconoce la procedencia de la bala (18 de marzo de 2015).

- BRASIL. Un niño de tres años de edad fue herido por una bala perdida en una pierna mientras dormía en su cama en Pouso Alegre en el estado de Minas Gerais. Se desconoce la procedencia de la bala (1 de diciembre de2014).

- ECUADOR.  Un hombre de 28 años resultó herido por una bala perdida en la pierna derecha cuando cuatro sicarios intentaron asesinar a un hombre que recién había salido de la cárcel (14 de mayo de 2015).

- GUYANA.  Un joven de 17 años fue herido por una bala perdida en Georgetown cuando un portador legal de arma de fuego le disparó a un sujeto que intentaba robar su automóvil (18 de enero de 2014).

- MÉXICO.  Durante un concierto de corridos unos sujetos dispararon contra el cantante líder por haber cortejado a una mujer. Tres personas del público resultaron heridas por balas perdidas, una de las cuales, una menor de edad, falleció después (28 de febrero de 2015).

-  COLOMBIA. Una mujer de 34 años resultó herida por una bala perdida en un brazo en San José de Apartadó. La bala fue disparada en un enfrentamiento entre guerrilleros del quinto frente de las FARC y soldados del Ejército Nacional de Colombia (6 de diciembre de 2015).

¿Por qué abordar el tema?

Sin dudas, Latinoamérica es la zona del mundo en donde más gente muere como producto del uso de armas de fuego. Todas las formas de su utilización, debido a la presencia masiva en las comunidades, debe ser objeto de estudio porque sin diagnósticos no hay posibilidad de abordar el problema con seriedad.

De acuerdo con los datos que el coordinador de UNLIREC, William Godnick, "en la región se concentra el 27% de todos los homicidios a nivel global, teniendo únicamente el 9% de la población mundial. A nivel global, el 46.3% de los homicidios son cometidos con armas de fuego y este porcentaje es incluso mayor en América Latina y el Caribe. Las armas de fuego están presentes en el 69% de los homicidios en Centroamérica y en el 65% y 53.7% en el Caribe y Sudamérica, respectivamente. Con tales niveles de violencia armada aumenta la probabilidad de que algunas balas disparadas no impacten su destino previsto y terminen hiriendo y matando a personas inocentes. Este fenómeno se conoce comúnmente como ‘balas perdidas’, aunque lamentablemente lo que en realidad se pierde son vidas".

El informe completo, abajo: