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San Luis: perpetua para padres que mataron a su hija

La pareja asesinó a golpes a su pequeña beba de cinco meses a fines del año 2014.

La Cámara Penal N° 2 de San Luis condenó hoy por unanimidad a cadena perpetua a Mario Sergio Molina y Esperanza Alejandra Barzola por el homicidio triplemente agravado de la hija de ambos, Nazarena Molina, de 5 meses de edad, con el agravante del vínculo, ensañamiento y alevosía.

Los jueces coincidieron con el pedido del fiscal de Cámara, Fernando Rodríguez, y le aplicaron la pena máxima a los padres de Nazarena como responsables de su muerte ocurrida el 28 de noviembre del 2014.

Ese día los padres llevaron a Nazarena ya fallecida al Hospital de San Luis y dijeron desconocer los motivos de la muerte pero los médicos detectaron en primera instancia signos de múltiples castigos en el cuerpo de la bebé e hicieron la denuncia en forma inmediata a la policía y a la justicia.

El fiscal Fernando Rodríguez dijo a la agencia estatal Télam que "fue un asesinato brutal, con ensañamiento y alevosía e incomprensible ya que se trataba de los padres quienes estaban matando de a poco a su propia hija".

Explicó que "Nazarena tenía los pabellones auriculares arrancados productos de tirones de orejas y con lesiones antiguas en esos óganos, marcas de golpes de puño y hematomas en la cara, espalda, pecho, brazos y cabeza, y quemaduras de cigarrillos en las piernas, cerca de la cola de la bebé".

"No cabía otra condena que no fuese la que recibieron por unanimidad los acusados por parte de los jueces, que coincidieron con la pena que yo había solicitado se aplicara", añadió.

El funcionario judicial manifestó que "los médicos forenses sostuvieron en sus informes que la nena había sufrido una hemorragia intestinal por los golpes que recibió en la espalda, y además le dieron dos trompadas en los parietales, que provocaron un sangrado cerebral que fue el detonante para quitarle la vida".

Los condenados se inculparon uno a otro durante el juicio tratando de minimizar sus responsabilidades, pero incurrieron en graves contradicciones y quedó plenamente demostrada la responsabilidad y connivencia de ambos en la ejecución del asesinato, según lo determinó la Cámara.

Una vez conocido el veredicto, los condenados fueron trasladados a la Penitenciaria de San Luis.