Cardiodesfibrilador, el "matafuegos" del corazón
Resulta una perogrullada remarcar que los segundos que pasan desde que una persona sufre un ataque cardíaco hasta ser asistido por un servicio ambulatorio de emergencia son vitales. Ahora bien, en el marco del Día Mundial sin Tabaco, es preciso recuperar que existe un "matafuego" del corazón científicamente denominado cardio-desfibrilador externo automático (DEA) que permite salvar la vida a cualquier mortal que sufra de una patología cardiovascular.
Sólo para tomarlo como caso disparador, hace unos días, un rugbier mendocino fue salvado de una muerte súbita gracias al uso de un desfibrilador externo automático. Según pudo averiguar MDZ, el deportista sufrió un cuadro sincopal en pleno partido en El Liceo Rugby Club y gracias a que entre las instalaciones del club había un DEA se le pudo restablecer el ritmo cardíaco y mantenerlo con vida. En estos momentos, permanece estable e internado en el Hospital Del Carmen.
El hecho se convirtió en paradigmático porque si bien existe la Ley 27.159 referida a "Muerte Súbita. Sistema de Prevención Integral" que obliga a contar con lugares cardioasistidos; es decir, espacios públicos y privados -parques, clubes, aeropuertos, terminales de ómnibus, casinos- que dispongan de los elementos necesarios para asistir a una persona en los primeros minutos tras un paro cardíaco, la misma no está reglamentada y su aplicación parece haber quedado a mitad de camino.
La importancia de la efectivización de esta norma radica en que, entre otras cosas, obliga a la instalación de dispositivos DEA que posibilitan diagnosticar la fibrilación o taquicardia ventricular y así poder realizar una descarga eléctrica sobre el paciente que le restablezca el ritmo cardíaco normal.
El presidente de la Sociedad de Cardiología Mendoza, Alejandro Saracco, recalcó la importancia de, no sólo contar con estos aparatos sino de, trabajar en la alfabetización del ciudadano común para que pueda usarlo frente a cualquier evento de esta naturaleza. Más aún si se toma en cuenta que en Argentina mueren cien mil personas por año por enfermedades cardiovasculares y, de ese número, más del 50% es por muerte súbita, especificó el profesional consultado.
Partiendo de que la provincia se encuentra en una situación de emergencia sanitaria, postuló que los desfibriladores deberían encabezar la lista de los equipamientos que se necesitan. "Como lo expresa la misma Ley, donde hay mil personas y en donde la ambulancia llegará en quince minutos, debería haber un DEA", destacó.
Ahora bien, ¿en qué consiste este aparato?, ¿para qué situaciones debiera usarse? y ¿quién puede usarlo?:
Como explicó el propio Saracco, "de un tiempo a esta parte la reanimación cardiopulmonar se está orientando a la reanimación y desfibrilación precoz; esto quiere decir que la muerte súbita se produce por una arritmia, fibrilación ventricular, y esta se origina por un infarto. La fibrilación hace que la circulación se detenga y el corazón queda vibrando".
"Para sacar ese disturbio eléctrico tenés que resetear el corazón a través de una descarga eléctrica potente que es lo que se logra con los desfibriladores, aparato que está en todos los hospitales y que necesita estar guiado por un médico que diagnostique que se está frente a una fibrilación ventricular. Esa descarga detiene nuevamente el corazón pero lo organiza haciendo que comience a latir con normalidad", completó.
Entendiendo que la muerte súbita puede afectar a todo humano -por supuesto que hay factores de riesgo, ver más abajo- en cualquier momento y lugar, aparecieron los Desfibriladores Externos Automáticos. El aparato, que puede ser usado por cualquier persona independientemente de que tenga o no conocimientos médicos, trae unas paletas autoadhesivas que deben colocarse en el pecho desnudo del paciente -una debajo de la clavícula derecha y otra debajo de la tetilla izquierda-. Una vez colocado, el dispositivo inteligente ordena: "No toque al paciente, analizando el ritmo cardíaco". Luego, de acuerdo a la evaluación cardíaca dirá: "Requiere una descarga, apriete el botón naranja".
Al presionar este botón, se produce una descarga eléctrica que resetea el corazón; es decir, lo desfibrila y el corazón comienza a latir con normalidad. "Haciendo bien este proceso, el paciente recupera el ritmo cardíaco en tres minutos para que llegue al hospital más cercano con vida", subrayó Saracco.
El DEA debería ser tan conocido como el matafuegos; sin embargo, el responsable de la Sociedad de Cardiología Mendoza dejó entrever que existe mucha ignorancia en la sociedad. "Para darte una idea, de 2008 a esta parte he capacitado a unas 50 mil personas en reanimación cardiopulmonar y cadena de supervivencia y cada vez que inicio el curso, al preguntarles si saben de qué vamos a hablar, entre el 70 y el 80 por ciento me dice que no sabría qué hacer en estos casos".
En el país, este tipo de equipamientos puede encontrarse en Coto, Sheraton, Aeroparque; pero aún falta propagar su instalación a todos aquellos centros en donde pueda registrarse, al menos, un evento de muerte súbita o ataque cardíaco por día.
A propósito del Día Mundial sin Tabaco, el médico emergentólogo y jefe de Toxicología del Ministerio de Salud, Sergio Saracco, hizo hincapié en la necesidad de trabajar sobre la prevención de la muerte súbita. "Es como el matafuego, tomar todas las prevenciones para que no haya un incendio. Trabajar fuertemente en los factores de riesgo: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, sedentarismo, tabaquismo, principales causas de muerte súbita y trabajar en que en los centros en donde hay gran cantidad de concentración de personas existan estos aparatos".
Refiriéndose al caso del rugbier mendocino citado anteriormente, Saracco añadió: "Hay que trabajar en la prevención sobre un mal uso en las bebidas energizantes; se piensa que pueden ser hidratantes y sin embargo es altamente peligroso su consumo previo a la actividad deportiva. La presencia de cafeína lleva a la pérdida de líquido y ésta a la deshidratación".
Finalmente, el exministro de Salud, Matías Roby, aportó que "desde la Subsecretaría de Deporte estoy coordinando el espacio de Salud y estamos insistiendo con que los eventos deportivos deben ser un espacio cardioprotegido", y, destacando lo ocurrido en El Liceo Club Rugby ,señaló: "Cuando se hacen bien las cosas no hay lugar para lamentarse". En ese sentido, refirió que el uso de los DEA debería replicarse en aeropuertos, terminales de ómnibus porque, según adujo, "en donde hay mayor circulación de gente, tenés probabilidad de que exista un evento de cuadro sincopal".